Ahora mismo todo el mundo se está enfermando en el Gran Cañón

El Gran Cañón es una de las principales atracciones turísticas de los Estados Unidos y muchas personas sueñan con visitarlo. Sin embargo, esto es un poco menos el caso recientemente, porque el sitio se ha convertido en un importante centro de contagio de gastroenteritis. Los funcionarios del parque nacional informaron rápidamente sobre la situación y publicaron sus recomendaciones.

Más de 150 pacientes en pocos meses

Con un área de 446 km de largo y un máximo de 29 km de ancho, el Gran Cañón atrae a más de 5 millones de visitantes cada año, incluidos muchos atletas. Un verdadero ecosistema, este lugar alberga nada menos que 373 especies de aves, 91 especies de mamíferos, 58 especies de reptiles, anfibios y peces. Además, el Gran Cañón también atrae a los científicos, porque es un verdadera maravilla geológica.

Sin embargo, como explica el sitio web del Servicio de Parques Nacionales del Gran Cañón en un comunicado de prensa fechado el 25 de junio de 2022, las salidas generalmente grandiosas recientemente han dado un giro inapreciable. De hecho, el Gran Cañón se ha convertido en un foco gigante de contagio de gastroenteritis cuyo origen es probablemente un norovirus.

Según las autoridades del parque, más de 150 balseros y otros campistas han estado enfermos desde abril. Sin embargo, la forma en que circula el virus aún genera interrogantes en la medida en que los pacientes contrajeron el virus en lugares del parque que no estaban necesariamente conectados.

Gran Cañón de Colorado
Créditos: desertsolitaire / iStock

Residuos corporales sólidos a evacuar

Las autoridades recordaron que el virus podría transmitirse entre humanos a través del agua y los alimentos o a través de superficies contaminadas. Por ello, se recomienda encarecidamente a los visitantes que eviten compartir alimentos con otras personas, que se laven las manos con mucha frecuencia y que se aíslen en caso de aparición de síntomas. De más, el agua es un verdadero problema, sobre todo porque la zona es bastante árida. Sin embargo, el Servicio de Parques Nacionales recomienda no beber agua de cascadas, manantiales y otros ríos. En caso de que los turistas no tengan más remedio que beber esta agua, se les aconseja filtrarla, desinfectarla o hervirla.

Si el norovirus no pone en peligro la vida de los pacientes, el Servicio de Parques Nacionales insiste igualmente en las precauciones a tomar. En efecto, los responsables de los lugares indican que los desechos corporales sólidos (deyecciones y vómitos) no debe ser abandonado. Los visitantes tienen la obligación de recogerlos, almacenarlos y disponer de ellos.