Al menos 239 presas fueron retiradas de ríos europeos en 2021

Central hidroeléctrica en el río Soča, Eslovenia. Crédito de la imagen: WWF.

Hay más de un millón de barreras en los ríos de Europa, muchas construidas hace más de un siglo y actualmente tienen poco o ningún propósito económico, pero siguen afectando los ecosistemas locales. Esto ha desencadenado una campaña y un compromiso político por parte de los países para comenzar a eliminar muchos de ellos.

La UE se ha fijado el objetivo de permitir que al menos 25.000 kilómetros de ríos fluyan libremente de nuevo para 2030 y, al menos hasta ahora, parece comprometida con el objetivo.

El año pasado, Europa batió récords en la eliminación de barreras, según un nuevo informe por la organización Dam Removal Europe. Al menos 239, entre presas y presas, se retiraron en 17 países de Europa en 2021. España fue el país líder con 108 estructuras removidas, incluida la presa más alta extraída el año pasado (13 metros).

“La remoción de represas es la herramienta más eficiente para restaurar ríos de flujo libre llenos de peces. Esta herramienta debe implementarse en todas partes de Europa, comenzando con las barreras antiguas y obsoletas que están fuera de uso o que ya no tienen una función económica”, dijo Herman Wanningen, Director de la Fundación Mundial de Migración de Peces, en un comunicado.

Presas y biodiversidad

Dam Removal Europe (DRE) es una coalición de siete organizaciones ambientales de la UE con el objetivo general de restaurar el estado de flujo libre de ríos y arroyos en toda Europa. Su objetivo es establecer la eliminación de barreras como una herramienta de restauración e incorporar esta práctica, acelerando la estrategia de eliminación de represas de la UE tanto como sea posible.

Para DRE, la eliminación de las barreras de los ríos se justifica por el impacto que tienen en los ecosistemas de humedales naturales, incluidos los hábitats degradados, la reducción de la abundancia de especies y los rangos de distribución, y la alteración de las cargas de sedimentos. Un estudio de 2020 encontró que hay al menos 1,2 millones de barreras en 36 países europeos, con el 15% de ellos considerados obsoletos.

Un mapa de las represas removidas hasta ahora. Crédito de la imagen: DRE

La remoción de barreras beneficia las actividades recreativas y la estética y tiene efectos positivos significativos en la pesca y en el valor de las propiedades locales. Asimismo, en cuanto a la restauración del paso de peces, uno de los principales objetivos de los proyectos de remoción de barreras a nivel mundial, se observa recolonización por parte de peces migratorios luego de desmantelar las barreras ribereñas.

En su último informe, la DRE argumentó que la mayoría de las barreras eliminadas el año pasado eran pequeñas represas y presas, pero el 24% superaba los dos metros. La cantidad total de barreras eliminadas en 2021 representa un aumento del 137 % con respecto a 2020, según la organización, y la cantidad de países europeos que informaron la eliminación de barreras aumentó en seis.

Tres países, Portugal, Montenegro y Eslovaquia, registraron sus primeras remociones de represas el año pasado. La barrera en Portugal estaba ubicada a lo largo del río Vascão en la parte sureste del país. En Eslovaquia, era una presa abandonada en el río Hučava en Eslovaquia central, y en Montenegro, era una presa del río Vezišnica.

“Con demasiada frecuencia existe escepticismo sobre la demolición de estructuras transversales, incluso si no son funcionales. Esto demuestra que además de las barreras en los ríos, también deben caer las que están en la mente de las personas. Eliminar las barreras es la mejor manera de devolver la vida a los ríos”, dijo Tobias Schäfer, oficial de agua de WWF Alemania, en un comunicado.