Antropoceno, Entropoceno … ¿conoces el vocabulario del fin del mundo?

Originalmente, el sufijo “-cena” se usó para formar nombres de eras geológicas. Durante más de 10.000 años, hemos estado en el Holoceno así. Sin embargo, también hay todo un vocabulario que utiliza este sufijo, cuyo significado está relacionado con los humanos y sus múltiples actividades.

Antropoceno, Entropoceno y Capitaloceno

La primera de las palabras que definiremos es sin duda la que más surge en los medios: el Antropoceno. Significa la era de los seres humanos. Anteriormente, solo un puñado de investigadores lo usaba. A principios de la década de 2000, el holandés Paul Josef Crutzen (1933-2021), meteorólogo y premio Nobel de Química en 1995, lo popularizó. Según él, el nombre de la era en la que nos encontramos ahora (Holoceno) ya no se ajusta a la realidad en absoluto. Desde la revolución industrial (1760-1840), las actividades humanas han tenido gran impacto en el ecosistema terrestre.

Evoquemos también el Entropoceno, que se refiere a la era de los autómatas. Filósofo francés Bernard Stiegler (1952-2020) explicó efectivamente que el Antropoceno es un Entropoceno, es decir, un período de producción masiva en el que se pierde el conocimiento y todo se automatiza. Creía que esta pérdida de conocimiento e información, pero también de biodiversidad, representaba una amenaza para la humanidad.

El Capitaloceno o la era del capital es un término del geógrafo sueco Andreas Malm. Para él, si las actividades humanas están destruyendo gradualmente nuestro planeta, no todos los humanos tienen el mismo nivel de responsabilidad. Él cree que el capitalismo, nacido del lado del Imperio Británico en el momento de la revolución industrial, es el sistema económico en el origen de todos los males de la Tierra.

Plantationocene, Olysmocene y Chthulucene

Citemos el Plantationocene o la era de los jardineros, que data de 2014 cuando se publicó el libro El hongo del fin del mundo. Juntos, la antropóloga Anna Tsing y la filósofa Donna Haraway discuten el cambio de la agricultura tradicional a un sistema de monocultivo, vallado y fuertemente basado en el trabajo esclavo. Para el dúo, esto punto preciso de los inicios del capitalismo debe hacerse más hincapié que la propia revolución industrial.

el hongo del fin del mundo
Créditos: Ediciones La Découverte

El Osmoceno no es otro que la era del desperdicio. El biólogo francés Maurice Fontaine (Instituto Oceanográfico de Mónaco) ya alarmó a su mundo hace unos cincuenta años. Esto dio origen a este término fruto de una reflexión sobre la omnipresencia del plástico y los desechables y una proyección hacia el futuro. El interesado evocó a los paleontólogos y arqueólogos del futuro, cuyas excavaciones pondrán principalmente residuos actualizados.

Finalmente, debemos la última palabra de vocabulario a la filósofa Donna Haraway. Éste evocaba la noción filosófica de Chthulucene o la era colectiva. El término usa el término “Cthulhu”, una monstruosa entidad cósmica inventada por el escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft en su cuento de fantasía. Llamada de Cthulhu (1928). Donna Haraway cree que todos los seres vivos deben funcionar para poder ralentizar y revertir el Antropoceno, el capitaloceno y el plantationoceno.


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