Casi la mitad del mundo ahora está “degradado”

Con nuestras ciudades, granjas y forma de vida en general, hemos transformado grandes franjas de la Tierra de su estado natural, por lo general dejándolas peor que antes, según un nuevo informe. Los investigadores encontraron que hasta el 40% de la superficie terrestre total del mundo ahora está clasificada como degradada, con Asia, América del Sur y África especialmente afectadas.

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El informe fue publicado por la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD), parte de un tratado legalmente vinculante que aborda la desertificación y los efectos de la sequía que casi todos los países han acordado. La UNCCD llevará a cabo su próxima gran reunión, la COP15, la próxima semana, donde los líderes y la sociedad civil buscarán poner la restauración de tierras en la agenda política.

“La degradación de la tierra está afectando a los alimentos, el agua, el carbono y la biodiversidad. Está reduciendo el PIB, afectando la salud de las personas, reduciendo el acceso al agua limpia y empeorando la sequía”, dijo Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la UNCCD, en un comunicado. “La agricultura moderna ha alterado la faz del planeta, más que cualquier otra actividad humana”.

Un problema creciente

La degradación de la tierra ocurre cuando se elimina o se pierde la cubierta terrestre, lo que hace que el suelo y la materia orgánica se eliminen. Tendemos a pensar en la tierra degradada como desiertos áridos, selvas tropicales taladas por madereros o áreas cubiertas por ciudades, pero también incluye áreas aparentemente verdes que están despojadas de vegetación natural o intensamente cultivadas.

La ONU encontró que hasta el 70% de la superficie terrestre de la Tierra ya ha sido alterada de su estado natural, causando una “degradación ambiental sin precedentes” y contribuyendo también al calentamiento global. Cerca de 44 billones de dólares (la mitad del PIB anual mundial) están en riesgo debido al agotamiento de los recursos naturales, que brindan muchos servicios valiosos para todos.

El informe dijo que entre el 20% y el 40% de la superficie terrestre mundial ahora está degradada, un área del tamaño de África. Sin embargo, la estimación es “conservadora” y podría ser mayor en realidad, dijo la ONU. La degradación es especialmente grave en las regiones de tierras secas, lo que significa partes del mundo con escasez de agua, que ahora albergan a una de cada tres personas.

Más que cualquier otra actividad, la agricultura está en gran medida detrás de estos impactos, según el informe, con al menos el 40% de la superficie terrestre de la Tierra actualmente dedicada a la agricultura, y la mitad de estas tierras degradadas. La degradación en la agricultura ocurre en gran parte debido a la deforestación ilegal, impulsada por la aplicación laxa de las leyes y la demanda de los consumidores.

El camino a seguir

El informe destaca formas a través de las cuales aún podemos detener y revertir el daño que hemos causado a la tierra de la Tierra, no con tecnología futura sino con herramientas y conocimientos existentes. Y hay lugares que ya han comenzado a invertir en la restauración de tierras que están viendo los beneficios, con ejemplos de diferentes partes del mundo incluidos en el informe.

Un ejemplo que se destaca es la iniciativa Muro Verde de África, que comenzó en 2007 para restaurar paisajes degradados en el borde sur del desierto del Sahara, desde Etiopía en el este hasta Senegal en el oeste. Las comunidades locales han tomado la iniciativa en el proyecto con fondos del Banco Mundial y el Fondo Verde para el Clima, dijo la ONU.

En Níger, África, los agricultores han recuperado una técnica tradicional que mezcla árboles con tierras agrícolas, con la esperanza de revertir décadas de deforestación y degradación de la tierra. Estos árboles pueden impulsar el crecimiento de los cultivos y mejorar la salud del suelo, al tiempo que proporcionan a las personas alimentos, forraje y combustible adicionales, lo que les facilita la vida.

Mientras tanto, en el sudeste asiático, con el 24% de su tierra degradada, Indonesia ha estado invirtiendo para proteger y restaurar sus turberas, que contienen una gran cantidad de carbono. La ONU estima que aproximadamente la mitad de los 140.000 kilómetros cuadrados de turberas del país han sido drenados o talados, lo que ha provocado incendios forestales más frecuentes.