Chile está al borde del racionamiento de agua en su capital Santiago tras más de una década de sequía

En medio de la peor sequía que ha visto Chile, el país está tomando medidas drásticas en su capital, Santiago de Chile.

Imagen vía Pixabay.

Según la oficina del gobernador local, la ciudad de casi 6 millones de habitantes adoptará un sistema de racionamiento de agua de cuatro niveles para aprovechar al máximo su menguante suministro de agua. El anuncio se produjo después de 13 años de sequía severa, que ha reducido significativamente la cantidad de agua que la ciudad tiene para extraer.

Vaso medio vacio

“Una ciudad no puede vivir sin agua”, dijo Claudio Orrego, gobernador de la Región Metropolitana de Santiago, durante una conferencia de prensa. “Y estamos en una situación sin precedentes en los 491 años de historia de Santiago donde tenemos que prepararnos para que no haya suficiente agua para todos los que vivimos aquí”.

Los funcionarios de la ciudad están estableciendo un sistema de alerta de cuatro niveles, que va de un nivel ‘verde’ a ‘rojo’, cuyo objetivo es conservar el suministro de agua local y garantizar que todos los habitantes obtengan al menos el acceso mínimo necesario al agua. En el nivel más bajo de necesidad, esto implicará la difusión de anuncios de servicio público para informar a los locales que deben reducir el uso de agua tanto como sea razonablemente posible y priorizar el uso de aguas subterráneas.

Los próximos niveles, “Alerta Temprana Preventiva” y código “Amarillo”, implicarán restricciones gradualmente más altas en la presión del agua en todo Santiago de Chile. Si todo lo demás falla, el código “Rojo” verá la implementación de cortes de agua de 24 horas, por rotación, para más de 1,7 millones de hogares. Estos hogares fueron seleccionados ya que son abastecidos por los ríos Mapocho y Maipo, los cuales han visto disminuciones dramáticas en su caudal en los últimos años. Estos dos ríos traen la mayor parte del agua utilizada en la ciudad capital.

Las estimaciones del gobierno dicen que la disponibilidad de agua en Santiago de Chile ha disminuido entre un 10 % y un 37 % en los últimos 30 años, y se prevé que disminuya otro 50 % en las zonas norte y central de Chile para 2060, una disminución impresionante.

Según el presidente chileno, Gabriel Boric, los barrios de Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura, tres de los más prósperos del país, están en mayor riesgo ya que son los que más agua consumen. Según un estudio de la Universidad de Chile citado por funcionarios, superaban en cuatro o cinco veces el uso promedio mundial de agua.

Dicho esto, las áreas de la ciudad que extraen agua de fuentes distintas a estos dos ríos estarán exentas de los cortes.

La implementación o no del programa dependerá de los niveles de precipitación durante el invierno, que recién comienza en el hemisferio sur, según las autoridades. Se utilizarán medidas de déficit de agua (en litros por segundo) para determinar si se necesitan cortes de agua. Dichos cortes podrían ocurrir cada 12, 6 o 4 días, según sea necesario para mantener el suministro de agua, y cada uno afectaría a un área diferente de la ciudad en sucesión.

“Esta es la primera vez en la historia que Santiago tiene un plan de racionamiento de agua debido a la severidad del cambio climático”, dijo Orrego. “Es importante que los ciudadanos entiendan que el cambio climático llegó para quedarse. No es solo global, es local”.