Colosal ola ocurrió durante la erupción del volcán Hunga Tonga

El pasado mes de enero, el volcán submarino Hunga Tonga entró en erupción, provocando importantes daños materiales en los accesos terrestres circundantes. Desde entonces, los estudios científicos sobre el tema han abundado, aportando su parte de nuevos conocimientos a lo largo de los meses. Recientemente, un informe publicado en ScienceDirect, por ejemplo, informó sobre la magnitud sustancial de la primera ola creada por la explosión.

El volcán Hunga Tonga–Hunga Haʻapai en el Pacífico Sur, ubicado en Oceanía a 1.800 metros de profundidad, despertó el 15 de enero de 2022. La detonación generó tsunamis en todo el planeta, provocando la muerte de unas pocas personas y la destrucción de muchas construcciones humanas, en particular en el archipiélago de Tonga, una red de 170 islas pequeñas. Esta erupción es uno de los más fenomenales que la Tierra ha visto en este siglo. La NASA también compara su poder devastador con el causado por varios cientos de bombas de Hiroshima.

Tsunami Hungría Tonga
Imágenes antes y después de que el tsunami azotara Nuku’alofa, la capital de Tonga. Créditos: Mohammad Heidarzadeh et al./ScienceDirect

La cima de la ola prácticamente comparable al segundo piso de la Torre Eiffel

Un reciente estudio dirigido por unos investigadores del Reino Unido expone las características que debió presentar el movimiento de las aguas en la superficie del volcán. Por lo tanto, nos enteramos de que el tamaño de la ola original, la que siguió inmediatamente a la explosión volcánica, habría alcanzado un máximo de 90m de altura. Su longitud estimada habría sido alrededor del 12km por un volumen de agua desplazado de 6.600 millones de m3 (multiplique por 1000 para calcular la masa de la ola en kg). Estos valores se obtuvieron a través de modelos numéricos basados ​​en datos recopilados durante y después del desastre.

Para imaginar el efecto de tal gigantismo, tomemos como ejemplo la Torre Eiffel. El primer piso está a 57 m del suelo, el segundo a 115 m. Por lo tanto, la ola podría romper al nivel de la sección intermedia que separa los dos rodamientosacercándose a un tercio del tamaño del edificio (con una altura total de 330 m).

torre Eiffel
Créditos: Circle Creative Studio/iStock

Una ola nueve veces más grande que la de Fukushima

En comparación, las olas que llegaron a Fukushima en 2011 midieron en el origen del terremoto unos diez metros. Sin embargo, debido al fenómeno de resonancia (extensión o reducción de la amplitud de un proceso según las oscilaciones provocadas), la ola rompiente llegó a las costas de Tonga consolamente una altura de 1,5 m. La detonación creó desplazamientos de ondas de presión tanto atmosféricas como oceánicas conocidas como el “sistema mecánico dual”, de modo que la velocidad de la migración del tsunami se intensificó mucho. Esta velocidad supera con creces la de los tsunamis tradicionales generados por los terremotos. Además, en el momento del pico eruptivo, la terrible violencia del impacto resultó en lo que los expertos llaman una ola de cordero.

Tsunami Hungría Tonga
Créditos: Mohammad Heidarzadeh et al./ScienceDirect

Gracias a los registros planetarios de la erupción volcánica de Hunga Tonga, los especialistas ahora pueden comprender con mayor precisión los procesos de propagación de las ondas y las perturbaciones que resultan de ella. El objetivo de dicha investigación es poder advertir a la población lo antes posible de un posible desastre similar en el futuro. Además, este titánico incidente habrá permitido medir la urgencia de un control más preciso de los volcanes submarinos.