¿Cómo podrían las microondas facilitar el aterrizaje en la Luna?

La Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA) está considerando “microondas” la Luna. Esto permitiría optimizar la instalación de pistas de aterrizaje limitando al máximo las proyecciones de polvo y partículas, evitando el transporte de una cantidad fenomenal de materiales desde la Tierra.

Una solución con varias ventajas

Construir rápidamente pistas de aterrizaje en la Luna sin gastar una fortuna es una de las soluciones que la NASA está explorando actualmente en el contexto de la conquista del espacio. Se trata de pistas que tendrán la capacidad de evitar tanto como sea posible proyecciones de polvo y partículas. Según un artículo de prensa Phys.org informando de un estudio de la Universidad de Florida Central (Estados Unidos) que data de principios de diciembre de 2022, el objetivo es encontrar una solución para evitar importar ingentes cantidades de material de nuestro planeta.

Este proyecto, en colaboración con Cislune, consiste en usar microondas derretir el suelo de la Luna antes de someterla a transformaciones. El objetivo es hacer que este terreno sea ideal para el aterrizaje de futuros barcos. Recordemos que Estados Unidos planea regresar a la Luna en 2025 como parte de la misión Artemis. Sin embargo, esta misión será la primera de una larga serie que, a largo plazo, verá el establecimiento de una colonia y la instalación de sistemas que permitan explotar los recursos.

Para Phil Metzger, coautor del estudio, la presencia de Estados Unidos en la Luna es muy importante desde un punto de vista estratégico. Además, el valor económico de los recursos espaciales es alto, como es el caso del helio-3, por ejemplo. El deseo de evitar el transporte de equipos para hacer las pistas, entre otras cosas, es igual de esencial. De hecho, el costo de transportar materiales de la Tierra a la Luna es de aproximadamente $ 100.000 por kilogramo.

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Créditos: NASA/Joel Kowsky

Desarrollar nuevos medios de producción.

En la práctica, el uso de microondas daría la posibilidad de hacer más absorbente el suelo lunar. Las transformaciones discutidas aquí tienen como objetivo clasificar las partículas según su susceptibilidad magnética. En otras palabras, es su capacidad de magnetizarse bajo el efecto de una “excitación” proveniente de un campo magnético.

Recuerde que la construcción en la Luna, o incluso en Marte, es muy diferente a la que se encuentra en la Tierra. En nuestro planeta, usamos abundantemente acero y hormigón cuya fabricación es bastante larga y se basa en recursos disponibles en grandes cantidades como el agua, el aire o incluso el carbón. En el espacio, los combustibles fósiles que conocemos no se encuentran, mientras que el agua y el aire son recursos mucho más valiosos por su extrema rareza.

Por lo tanto, es necesario desarrollar nuevos medios de producción teniendo en cuenta los recursos disponibles localmente. En un futuro más o menos cercano, el primer paso será, por tanto, desarrollar prototipos con el objetivo de probar las microondas en la Tierra, en condiciones similares a las de la Luna.