Descubren la evidencia más antigua del calendario de adivinación maya

En Guatemala, los arqueólogos han descubierto la evidencia registrada más antigua del calendario maya: dos fragmentos de pinturas murales. Cuando se ensamblan, estos revelan una notación conocida como “7 ciervos”. Los detalles del estudio se publican en la revista Science Advances.

Cuatro calendarios mayas

Los mayas tenían cuatro calendarios. Uno es el calendario sagrado de adivinación o Tzolk’in. Este calendario tiene 260 días compuestos por una combinación de trece dígitos y veinte días, cada uno con signos diferentes. No se sabe con precisión por qué los mayas eligieron 260 días para este ciclo. Una de las ideas presentadas sugiere que podría haber un vínculo con el tiempo de gestación de un feto humano, aunque la cuenta realmente no está ahí. Tenga en cuenta que estos 260 días no constituyen un año. En su lugar, imagina un ciclo comparable a la semana de siete días. Hoy en día, este calendario Tzolk’in se usa principalmente para el mantenimiento de registros ceremoniales.

El Haab’ es una segunda referencia. Este es un calendario solar que dura 365 días, pero no tiene en cuenta un año bisiesto. Finalmente, los mayas también se refirieron a un calendario lunar y al calendario de “Cuenta Larga” que sigue los principales ciclos de tiempo. Este último había hecho mucho ruido cuando algunas personas pensaron (erróneamente) que estaba prediciendo el fin del mundo en 2012.

Dos nuevos fragmentos

Un equipo guatemalteco anuncia que ha descubierto dos nuevos fragmentos de fresco referente al calendario Tzolk’in (el de 260 días). Cuando se ensamblan, revelan una notación conocida como “7 ciervos”. Ambos fueron aislados en el sitio arqueologico de san bartoloal noreste de la antigua ciudad maya de Tikal, en una de las remotas selvas del norte de Guatemala.

El sitio es famoso por sus pinturas murales que datan del período Preclásico Tardío (400 a. C. a 200 d. C.) dibujadas en un complejo conocido como Las Pinturas. Durante cientos de años, los mayas han estado construyendo estructuras cada vez más grandes en lugar de complejos antiguos. Así, en esta configuración, las pinturas visibles son más nuevas, mientras que las ocultas en las capas interiores son más antiguas.

En los últimos años, los investigadores han descubierto alrededor de 7.000 fragmentos de varias pinturas murales. Más recientemente, analizaron once descubiertos entre 2002 y 2012, incluidas las dos piezas que forman el calificación “7 ciervos”. Esto incluye un glifo (o imagen) de un venado debajo del símbolo maya del número siete (una línea horizontal con dos puntos).

calendario maya
Ambos fragmentos con el signo del día de los “7 ciervos”. Créditos: Heather Hurst e ilustración de David Stuart.

La evidencia más temprana de la notación del calendario maya

Los investigadores también recolectaron materiales orgánicos antiguos, como el carbón de la capa donde se descubrieron los fragmentos de pinturas murales, para poder fecharlos. Según la datación por radiocarbono, estos dos fragmentos datan de entre 300 aC d.C. y 200 a.C. J.-C..

Esta fecha sugiere que este calendario, que también fue utilizado por otras culturas precolombinas en Mesoamérica como los aztecas, ha estado en uso continuo desde al menos 2.300 años. Si tenemos en cuenta los cuatro tipos de calendarios, esta notación de “7 ciervos” aparece hoy como prueba más antigua de notación de calendario conocida de la región maya.


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