Después de 40 días en una cueva, ¡los “confinados” del proyecto Deep Time finalmente están fuera!

Hace unos días, los quince voluntarios del proyecto Deep Time vieron la luz después de pasar cuarenta días en una cueva. Los científicos podrán comenzar a estudiar la gran cantidad de datos recopilados. Retorno sobre los objetivos de esta experiencia y sobre los primeros testimonios.

Condiciones extremas

El 14 de marzo de 2021, quince voluntarios de 27 a 50 años se habían incorporado a la cueva de Lombrives en Ussat (Ariège). Cuarenta dias despues, el 24 de abril, el equipo finalmente pudo ver la luz del día. Antes de la partida, el jefe de misión Christian Clot explicó que quería encontrar la forma de responder a los impactos provocados por las situaciones de encierro. La contención como las inducidas por la crisis de salud en relación con Covid-19 de hecho está llevando a pérdida de hitos espacio-temporales. Nuestras habilidades de afrontamiento, así como nuestras emociones, podrían haber sido abusadas durante estos episodios difíciles.

El equipo de Christian Clot se quedó en la cueva sin reloj, teléfono ni luz natural. Además, las condiciones de este lugar son bastante difíciles con un temperatura de 12 ° C y un humedad del 95%. Mencionemos también el hecho de que los voluntarios se vieron obligados a utilizar un sistema de botes a pedales para generar su propia electricidad y sacar agua desde una profundidad de 45 m.

campos de estudio de tiempo profundo
Créditos: Adaptation Institute / Facebook

Todo el mundo va bien

En el momento de su liberación, los voluntarios estaban con gafas de sol para protegerse del cielo radiante (y por tanto de la luz deslumbrante) que les esperaba. Ahora será necesario analizar los numerosos datos recopilados durante el experimento. Recuerde que el equipo estaba equipado con sensores que medían su temperatura corporal, así como sus niveles de cortisol y melatonina. Los voluntarios también llevaban un electroencefalograma con el fin de analizar su desempeño cognitivo y sus ciclos de sueño, entre otros.

Sin embargo, los científicos se centrarán sobre todo en uno de los principales problemas de este experimento, a saber, evaluar la capacidad de los participantes para evolucionar juntos en un nuevo entorno. Los primeros testimonios indican que todo el mundo está bien. Sin embargo, los voluntarios sufrieron una cambio en su ciclo de sueño y no todos han vivido al mismo ritmo.

Para ir más allá, puede seguir el podcast en el canal de YouTube del Adaptation Institute, cuyo primer episodio está disponible al final de este artículo. Finalmente, la revista GEO cederá la palabra a Christian Clot durante un Instagram en vivo este jueves 29 de abril a las 5 p.m.


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