El LHC se reinicia al nivel de potencia más alto jamás registrado

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más grande del mundo, se volvió a encender el martes 5 de julio después de varios años de mejoras. El dispositivo ahora opera a niveles de energía nunca antes vistos. Lo que, esperamos, algún día descifrará los misterios de la materia oscura.

El LHC es una estructura increíblemente compleja que alberga un anillo de veintisiete kilómetros de circunferencia enterrado bajo la frontera franco-suiza. Es el acelerador de partículas más grande del mundo. Haces de protones (que forman los núcleos de los átomos) se proyectan en él a velocidades cercanas a la de la luz en ambas direcciones para colisionar. Estas explosiones a veces generan nuevas partículas probable que resuelva algunos de los mayores misterios de la astrofísica. El descubrimiento del bosón de Higgs se lo debemos al LHC, por ejemplo.

Para ello, los equipos buscan específicamente productos de descomposición reveladoresporque las partículas más pesadas generalmente tienen una vida útil corta e inmediatamente se descomponen en partículas más ligeras.

La estructura se reinició el martes 5 de julio después de cuatro años de mejoras. Con esas correcciones completas (haces más densos en partículas), los científicos ahora quieren usar el acelerador gigantesco para aplastar protones y registrar energías de hasta 13,6 billones de electronvoltios (TeV). Tal nivel de energía debería aumentar las posibilidades de producir partículas aún no observadas.

Gran Colisionador de Hadrones LHC
Una de las secciones del LHC, el acelerador de partículas más grande del mundo. Créditos: Wikimedia Commons / Maximilien Brice (CERN)

Comprender mejor cómo funciona el universo.

Uno de los objetivos del LHC será profundizar en el examen del modelo estándar. Este es el marco matemático utilizado por los físicos para describir las partículas fundamentales, pero también las fuerzas por las que interactúan.

Aunque este modelo ha existido en su forma final durante casi cincuenta años, todavía tiene grandes deficiencias, especialmente con respecto a gravedad o materia oscura. Los físicos de partículas están particularmente entusiasmados con la búsqueda del axión, una extraña partícula hipotética que no emite, absorbe ni refleja la luz y que se sospecha que es la clave de la composición de esta extraña materia.

Los investigadores también planean continuar trabajando en el bosón de Higgs, que aún no ha revelado todos sus secretos. Esto incluirá determinar su vida útil. El modelo estándar predice que un bosón de Higgs no puede sobrevivir de 10^–22 segundos antes de romperse en partículas subatómicas. Esta nueva actualización del LHC podría permitir comprobarlo experimentalmente. A su vez, estos datos podrían dar a los investigadores más restricciones sobre las partículas en las que se desintegra el bosón de Higgs. Entre estas partículas puede estar el componente de la materia oscura.

Esta nueva ejecución del LHC debería durar unos cuatro años. Después de este tiempo, las colisiones se detendrán nuevamente para realizar más actualizaciones que impulsarán al LHC a niveles de potencia aún más altos.