El seguimiento ocular podría representar una invasión de la privacidad

Un estudio alemán publicado el año pasado en medio del aumento de la epidemia de Covid-19 ha pasado bastante desapercibido. Y, sin embargo, estaba interesada en el seguimiento ocular, es decir, todas las técnicas utilizadas para registrar los movimientos oculares. Utilizadas en la investigación, estas mismas técnicas también son de gran interés para los anunciantes.

El seguimiento ocular recopila una gran cantidad de datos

Oculometría (o seguimiento ocular) es el nombre científico que se le da a tecnologías de seguimiento del movimiento ocular. Cada vez más popular en la investigación, el seguimiento ocular también es popular en la realidad virtual y la realidad aumentada. A veces, esta tecnología también se encuentra en otras áreas. En 2018, los investigadores lograron controlar un dron con sus ojos, y en 2015, un artista logró materializar formas en una computadora.

Pero ahí lo tiene, el seguimiento ocular en realidad registra mucha información. Este es en cualquier caso un punto en el que insiste un estudio publicado en marzo de 2020 en Privacy and Identity Management. Datos para una vida mejor: inteligencia artificial y privacidad. Los científicos alemanes detrás de esta investigación afirman que esta tecnología logra recopilar información sobre la identidad biométrica del usuario.

Esta información incluye edad, sexo, peso, origen étnico, personalidad, intereses, patrones de uso de drogas y estado emocional y preferencias sexuales. Los investigadores también indican que el seguimiento ocular podría revelar ciertos trastornos como el autismo, la enfermedad de Parkinson o Alzheimer, la esquizofrenia o el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

registro visual
Primer plano de la exploración biométrica de la retina.

Riesgos para la privacidad

Esta conclusión puede ser aterradora, pero se explica simplemente. Los autores del estudio dicen que el seguimiento ocular no solo captura la ubicación de la mirada como coordenadas. También registra la duración de las fijaciones, movimientos sacádicos, pero también la velocidad y aceleración de los movimientos oculares. Ella tambin es capaz de observar el dilatación de pupila. Sin embargo, esto puede ser un indicador de excitación sexual, los efectos de las drogas, miedo o incluso daño al cerebro.

El seguimiento ocular puede indicar además si los ojos están rojos, llorosos o secos. También puede analizar el color del iris o identificar expresiones faciales, movimientos de cejas y presencia de arrugas. Estas características pueden sirven para identificar a un individuo y según los investigadores, una simple cámara de teléfono inteligente podría ser suficiente. Más aún, esta tecnología permite tener indicaciones sobre la forma de pensar de las personas y sobre su inteligencia o sus tendencias a la ansiedad y la agresividad.

Si el seguimiento ocular promete muchos avances tecnológicos, los anunciantes también están muy interesados ​​en él. Los científicos alemanes, por tanto, evocan riesgos de privacidad, actualmente cubierto parcialmente por el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en Europa. Sin embargo, estos investigadores creen que será necesario establecer un nuevo marco regulatorio para proteger plenamente a los ciudadanos ante posibles abusos.


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