El trauma infantil aumenta el riesgo de esclerosis múltiple

Un estudio vincula el trauma infantil con el desarrollo posterior de la esclerosis múltiple. Las personas que han sufrido violencia sexual tienen más probabilidades de padecer esta enfermedad en la edad adulta. En su artículo, publicado en Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry, los investigadores intentan explicar este vínculo.

Las experiencias infantiles adversas son tipos extremos de estrés que se sabe que aumentan el riesgo de trastornos psiquiátricos y físicos en la edad adulta, incluidas las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las enfermedades autoinmunes en general. Sobre este último punto, aún no está claro si estos eventos adversos pueden tener un impacto real en la susceptibilidad a la esclerosis múltiple (EM).

Como recordatorio, la EM implica una reversión del sistema inmunitario contra su propio cuerpo. Las defensas naturales atacan por error a las células nerviosas aquí, destruyendo la capa protectora de mielina que las rodea. Este proceso puede provocar dolor crónico, espasmos musculares, entumecimiento e incluso pérdida de la visión.

Un gran estudio en Noruega

Como parte de un estudio, un equipo de científicos trató de averiguar si la exposición a abuso emocional, sexual o físico en la niñez puede o no estar asociado con el desarrollo posterior de la enfermedad. Para investigar los posibles vínculos entre la enfermedad y el trauma infantil, los investigadores recopilaron datos de un estudio noruego de más de 78.000 mujeres embarazadas compiladas de 1999 a 2018. Luego compararon estos datos con los registros hospitalarios y un registro nacional de diagnósticos de EM en Noruega.

Resultado: según el análisis, las mujeres expuestas a abuso emocional y sexual antes de los 18 años tenían un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple más adelante en la vida. De las 300 mujeres de la cohorte que desarrollaron la enfermedad, casi uno de cada cuatro había reportado un historial de abuso infantil. El vínculo fue más pronunciado en las mujeres que habían experimentado abuso sexual (65 % más de riesgo) y en aquellas expuestas a más de un tipo de trauma (66-93 % más de riesgo).

esclerosis múltiple
Fuente: Harvard/MayoClinic

¿Cómo explicar este vínculo?

Desentrañar la responsabilidad de estos traumas en el desarrollo de la EM sigue siendo difícil, ya que existen muchas causas posibles de la enfermedad. La falta de vitamina D, el exceso de contaminación, las dietas ultraprocesadas, la genética y las infecciones virales comunes pueden ser factores desencadenantes. Las mujeres con antecedentes de trauma también eran más a menudo fumadoras o con sobrepeso. Sin embargo, estos son factores de riesgo conocidos para la EM, lo que también complica el panorama.

Sin embargo, una forma de interpretar estos resultados podría ser que el trauma infantil podría exacerbar el riesgo de EM en personas con una susceptibilidad subyacente a la enfermedad. Uno o más traumas y el estrés resultante podrían alterar aún más el sistema inmunológico, sumergiendo al cuerpo en una aumento del estado de inflamación probable que promueva el brote de la enfermedad.

Si es así, esta investigación sugiere que nuestros años de juventud pueden ser una ventana crítica, independientemente de los factores de riesgo en juego.

Tenga en cuenta, sin embargo, que este es solo un estudio observacional que no establece un vínculo causal directo. Además, los investigadores no tenían información sobre la duración de los traumas informados o sobre el apoyo emocional que las mujeres en cuestión podrían recibir de familiares o amigos. No obstante, dada la creciente carga global de la EM y los impactos del trauma infantil en la vida adulta, el estudio ciertamente justifica una mayor investigación sobre los vínculos entre los dos.


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