El truco de estas “ranas de cristal” para escapar de los depredadores

En los animales, la transparencia es una forma compleja de camuflaje que implica mecanismos que reducen la dispersión y absorción de la luz por todo el organismo. Sin embargo, en los vertebrados, lograr este enfoque sigue siendo difícil porque su sistema circulatorio está lleno de glóbulos rojos que atenúan fuertemente la luz. Sin embargo, según un estudio publicado en la revista Science, algunas ranas superan este desafío escondiendo estas células en sus hígados.

Me ves, ya no me ves…

Sin prestar atención, es posible que se pierda la rana de cristal de la selva tropical de Costa Rica. Como su nombre indica, además de su dorso verde que se mimetiza perfectamente con su entorno, el cuerpo de este anfibio es casi transparente, mostrando solo unos diminutos órganos que parecen flotar en su interior.

Este nivel de translucidez es bastante común a grandes profundidades, pero es muy raro en animales terrestressus cuerpos están llenos de sustancias que la luz no puede penetrar, muchas de las cuales son esenciales para la vida.

Para camuflarse, las ranas de cristal del norte (Hyalinobatrachium fleischmanni) han desarrollado un truco que oculta los colores persistentes cuando son más vulnerables, especialmente el de la sangre. Al igual que nosotros, las ranas de cristal dependen de la hemoglobina, una proteína coloreada en los glóbulos rojos que transporta oxígeno por todo el cuerpo. Sin embargo, al observarlas, los investigadores de la Universidad de Duke en Carolina del Norte notaron que su sistema circulatorio parecía desaparecer a la hora de acostarse, y las ranas se volvían casi invisibles.

¿Cómo proceden estas ranas?

Los investigadores sospecharon que la sangre se estaba retirando a varios órganos. Para averiguarlo, tenían que encontrar una manera de mirar dentro de ellos. El equipo terminó confiando no en la luz en sí, sino en el microscopía fotoacústica. La técnica utilizada consistió en hacer brillar una luz brillante sobre el cuerpo de estas ranas y captar las ondas sonoras que se producían cada vez que la luz incidía en la hemoglobina.

Al comparar las imágenes de ranas dormidas y anestesiadas, los investigadores destacaron una clara diferencia en la señal. Concretamente, casi el 90% de toda la hemoglobina en especímenes durmientes provino del hígado. Esto no sorprendió a los autores del estudio: el hígado, que filtra la sangre, es de hecho un destino lógico para los glóbulos rojos.

Sin embargo, lo que los investigadores aún no saben es cómo estas ranas pueden meter tantos glóbulos rojos en un solo órgano. sin producir coágulos de sangre probable que obstruya su sistema circulatorio. Pero comprender este proceso algún día podría ayudar a prevenir coágulos de sangre fatales en humanos.

Los resultados también plantearon otra pregunta intrigante. Si casi el 90% de las células que transportan oxígeno están encerradas en el hígado mientras estas ranas duermen, ¿cómo respiran?