En Canadá, se están haciendo esfuerzos para proteger a las abejas del estrés por calor

En Canadá, los apicultores han observado un fenómeno perturbador en las abejas durante las altas temperaturas. De hecho, decenas de especímenes han perdido la vida, pareciendo haber explotado literalmente desde dentro. Estos insectos habrían expulsado espontáneamente su propio abdomen.

Estrés por calor mortal

Alison McAfee es investigadora en los Laboratorios Michael Smith de la Universidad de British Columbia (Canadá). El científico está en contacto con una red de productores de miel y apicultores de la provincia. En un comunicado de prensa publicado en febrero de 2022, detalló un fenómeno vinculado a una de las olas de calor del verano de 2021. Un apicultor preocupado por el muerte de decenas de abejas envió fotos al investigador.

Según Alison McAfee, es probable que el 50% de las abejas mueran después de seis horas de exposición a una temperatura de 42°C. Peor aún, las abejas más vulnerables pueden morir después de solo dos o tres horas. Cabe señalar que las colonias de abejas dentro de las colmenas son ambientes termorregulado, manteniendo una temperatura de unos 35°C. Normalmente, las abejas habrían tenido que hacer frente, pero estos han sufrido estrés por calor mortal, ya que se supone que no deben vivir en tal calor.

colmena de abejas
Créditos: Pixabay / PollyDot

Aislamiento térmico de colmenas: una necesidad

Debes saber que las abejas mueren en condiciones bastante extremas. De hecho, expulsan su abdomen. Específicamente según Alison McAfee, los insectos “eyaculan” espontáneamente después de la muerte, sacando su endofalo (pene interno). Además, el equipo de investigadores notó una caída en la reproducción de las abejas. Durante esta ola de calor, solo el 40% de las reinas pudieron aparearse y entre el 75 y el 80% en las mejores condiciones de apareamiento. Además, los científicos están preocupados por los riesgos potenciales de interrupción de la elección de pareja durante el apareamiento, lo que podría afectar su diversidad genética. Esto haría que las abejas fueran menos resistentes a las enfermedades y otros factores estresantes.

¿Hay alguna forma de evitar este fenómeno? Los científicos creen que se debe encontrar una manera de enfriar las colmenas para que las abejas eviten suicidarse. Uno de los métodos adoptados es la instalación de una cubierta de poliestireno. Este último permite bajar la temperatura interior unos 3,5°C. Las pruebas parecen haber sido satisfactorias, manteniendo las colmenas más frescas durante el día y más cálidas durante la noche. En resumen, este es un tipo de aislamiento térmico que evitaría que las abejas mueran durante las olas de calor, pero también las protegería del frío durante el invierno.