En el desierto, los burros y los caballos salvajes juegan un papel fundamental

Los burros salvajes y los caballos reintroducidos en las regiones desérticas del suroeste de América del Norte cavan pozos para obtener agua. En realidad, hacen mucho más que eso, apoyando la resiliencia de muchas especies.

Los grandes herbívoros terrestres sufrieron extensas extinciones desde el final del Pleistoceno. Si bien el cambio climático al final de los últimos máximos de hielo puede haber contribuido, los investigadores ahora están de acuerdo en un hecho: la mayoría de las pérdidas prehistóricas se deben a la actividad humana.

En los ecosistemas tropicales y templados, sabemos que estos animales jugaron papeles esenciales en su ecosistema. Sin embargo, se sabe menos acerca de cómo la megafauna pudo haber dado forma a los ecosistemas áridos. Sin embargo, estos últimos representan un tercio de la superficie terrestre.

En un estudio reciente, los investigadores analizaron el principal recurso limitante y esencial de estas zonas áridas: el agua. El equipo se centró en dos equinos, los burros salvajes y los caballos que regularmente cavan pozos que pueden llegar a dos metros de profundidad para obtener agua y beber. El objetivo eraEvaluar los efectos de estas excavaciones en el ecosistema local..

El estudio se centró en cuatro cursos de agua alimentados por aguas subterráneas del desierto de Sonora. Los datos se recopilaron cada dos o cuatro semanas durante tres veranos.

caballos burros pozos
Crédito: Sciencemag

Los equinos maximizan la disponibilidad de agua

Este trabajo realmente ha sacado a la luz la importancia de estos pozos cavados por burros y caballos salvajes. En cada sitio, los investigadores mapearon el agua de “fondo” (ya en la superficie) y el agua excavada por los equinos. Como era de esperar, los pozos fueron especialmente importantes para el suministro de agua en pleno verano. Durante este período, las temperaturas aumentan bruscamente y el nivel freático disminuye.

Los pozos de burros y caballos también han redujo en gran medida (hasta un 65%) las distancias entre cada área acuática, lo que permite a los animales viajar menos kilómetros para beber.

Un impacto en la flora y la fauna

Para comprender si estos pozos eran de valor para otras especies, los investigadores desplegaron varias cámaras trampa. Gracias a estos datos, pudieron estimar la riqueza diaria de las especies atraídas por estos pozos, pero también la frecuencia y duración de estas visitas. Estos resultados luego se compararon con los mismos datos recolectados en sitios que ofrecen agua de fondo, pero sin pozos y sitios de “control” secos adyacentes.

En general, los investigadores detectaron 59 especies de vertebrados en pozos equinos, de las cuales 57 se registraron bebiendo. La riqueza en efectivo diaria fue respectivamente más del 50% más alto cerca de pozos que cerca de otros sitios. Asimismo, la duración de las visitas fue en promedio un 620% más larga y la frecuencia de las visitas fue al menos un 60% mayor.

La excavación de estos pozos también influye en la vegetación. En un río perenne con diques en el desierto de Sonora, los pozos de equinos abandonados albergan numerosos árboles ribereños (principalmente Populus fremontii y Salix gooddingii).

Aquí, los investigadores registraron más plántulas que en las áreas ribereñas adyacentes. Nuevamente, esta es una buena noticia ya que la conservación de estas especies de rápido crecimiento, cuya germinación requiere un sustrato húmedo sin vegetación competitiva, se considera una prioridad regional.

Para los autores, el hallazgo es claro: aunque la megafauna introducida se ha estudiado principalmente como una amenaza para los objetivos de conservación, un creciente cuerpo de evidencia sugiere que pueden reemplazar las funciones ecológicas perdidas.

En este caso, aquí, el estudio enfatiza que los equinos salvajes pueden aumentar la disponibilidad de agua en las zonas áridas con efectos asociados en un variedad de especies animales y vegetales.


.