En el fondo de un abismo mexicano, esta canoa maya podría tener 1,000 años

En México, los arqueólogos se toparon recientemente con una canoa maya. En muy buenas condiciones, los investigadores estiman que podría tener más de 1.000 años. Se planean análisis más profundos en las próximas semanas.

La península de Yucatán, conocida por haber sufrido el impacto del asteroide responsable de la desaparición de dinosaurios no aviares, está salpicada de sumideros o cenotes. Estas estructuras se forman cuando el lecho de piedra caliza se erosiona por el clima y colapsa, exponiendo una cavidad subterránea que eventualmente se llena de agua.

La canoa mide 1,6 metros de largo y 80 centímetros de ancho. Fue descubierto a unos cinco metros de profundidad, en el fondo de uno de estos cenotes, por un equipo del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH).

¿Una ofrenda ritual?

El equipo sugiere que esta canoa, o piragua, puede haber sido utilizada para extraer agua del cenote. También es posible que se colocara aquí como ofrenda ritual. Esta segunda hipótesis es probablemente la más plausible.

De hecho, no muy lejos del sitio se encuentran un pozo y otro cenote, ambos secos, en cuyo interior se han ubicado otros elementos arqueológicos.

En el pozo, a unos cincuenta metros de profundidad, se ha identificado un esqueleto humano, así como una pintura mural. En las paredes del cenote, a través de complejos pasajes, los investigadores aislaron un mural (manos pintadas en el techo rocoso), restos de carbón, un incensario correspondiente al período posclásico tardío (1200-1500 d.C.-C.), A estela de roca, un cuchillo ritual y más de cuarenta vasijas rotas intencionalmente.

Para los investigadores, por tanto, es obvio que esta zona fue escenario de ritos ceremoniales.

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Los arqueólogos localizan una canoa prehispánica en un cenote. Créditos: Oficina de SAS-INAH Península de Yucatán.

Más estudios en profundidad por venir

Un primer vistazo sugiere que la canoa data del período clásico tardío de la civilización maya (830-950 d.C.). Sin embargo, un análisis más detallado pronto podría darnos una datación más precisa. También se tomará un núcleo de sedimento de debajo de la canoa para comprender mejor cuándo terminó el bote aquí.

Finalmente, los investigadores planean realizar estudios de fotogrametría para crear un modelo 3D de la canoa. Este trabajo ayudará a su estudio, pero también permitirá la creación de réplicas que puedan integrarse en museos de la región, como el Museo Fuerte de Arqueología Subacuática en San José el Alto, en la ciudad de Campeche.


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