En Francia, el ruido afecta la vida cotidiana y provoca enfermedades

Casi uno de cada tres franceses experimenta contaminación acústica en su vida diaria. Cada año, la sociedad gasta decenas de miles de millones de euros, principalmente en salud. De hecho, el ruido tiene un impacto significativo en el cuerpo.

Una de las futuras grandes crisis de salud pública

En 2020, investigadores de Singapur desarrollaron un ingenioso sistema de cancelación de ruido para montar cerca de una ventana. Esto genera un contrarruido que cancela el ruido procedente de la calle. A la espera de que este tipo de innovación se democratice a gran escala, el ruido ya está muy preocupante en términos de salud. A medida que nuestras ciudades se ven cada vez más afectadas por la contaminación acústica, el ruido debería convertirse en una de las próximas grandes crisis de salud pública en el mundo.

Según un artículo de France Info publicado el 7 de septiembre de 2021, nuestro país gastaría cada año no menos de 156 mil millones de euros, principalmente en términos de salud. La Agencia de Gestión del Medio Ambiente y la Energía (ADEME) recuerda que, lamentablemente, el ruido tiene consecuencias tanto en nuestro cuerpo como en nuestro cerebro.

Atascos de tráfico en París
Crédito: tupungato / iStock

A veces, impactos muy graves para la salud

France Info puso el ejemplo de Frédéric Derlon, que vive en un apartamento en el distrito 20 de París. El interesado casi nunca abre las ventanas, ya que la contaminación acústica es importante. Hay que decir que bajo sus ventanas hay una entrada a la autopista. También tenga en cuenta la presencia cercana de la carretera de circunvalación y una línea de ferrocarril. Algunos vecinos están intentando a través de asociaciones impulsar a la SNCF, entre otros, a instalar muros antirruido. Los pocos recursos presentados ante el Consejo de París aún no han recibido respuesta.

El periodista y médico Damien Mascret cree que los habitantes de la ciudad son desiguales en lo que respecta al ruido. Por un lado, hay personas sensibles a él, es decir, aproximadamente una de cada siete personas, que tienen una gran dificultad para concentrarse, trabajar y también a la hora de conciliar el sueño. Para otros, experimentar contaminación acústica de forma casi permanente puede ser fuente de estrés y fatiga. Sin embargo, puede haber problemas mucho más graves. De hecho, aumentan los riesgos de accidente cerebrovascular, al igual que los relacionados con el infarto de miocardio, la hipertensión o incluso los trastornos metabólicos.

Finalmente, debes saber que en 2100, 84% de los 10,8 mil millones de personas es probable que la gente viva en ciudades. Sin embargo, la contaminación acústica debería desarrollarse más en estas ciudades, pero no solo. También se verán afectados los suburbios de las ciudades, así como las zonas rurales que antes podían considerarse refugios.


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