En la Antártida, dos exploradores desafían las condiciones para preparar a los humanos para Marte

La NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) están siguiendo actualmente a dos exploradores en un viaje de más de 4.000 kilómetros a través de la Antártida. El objetivo será aprender más sobre la capacidad de la humanidad para sobrevivir en Marte.

Antártida para prepararse para Marte

Los exploradores británicos Justin Packshaw y Jamie Facer Childs continúan su Caminata de 80 días por la Antártida como parte de la misión Chasing the Light. Esta expedición, pilotada por la NASA, la Universidad de Stanford y la Agencia Espacial Europea (ESA), tiene como objetivo comprender mejor los impactos psicológicos y físicos de la exploración extraterrestre en el cuerpo y la mente humanos.

Al igual que las condiciones extremas que se encuentran en otros planetas de nuestro Sistema Solar, la Antártida ofrece un entorno austero y particularmente severo útil para una variedad de investigaciones humanas y biológicas.

Al final de su viaje, los dos exploradores habrán viajado casi 4.200 kilómetros de costa a costa hasta la Antártida, atravesando el corazón helado del continente. Mientras tanto, los investigadores están recopilando datos de dispositivos portátiles.

En el sitio, los dos exploradores esquiar, desafiar temperaturas de -28 ° C. De vez en cuando, despliegan sus cometas que, confiando en los vientos favorables, permiten una caminata más rápida. También remolcan dos trineos de 200 kg que albergan no solo su comida y equipo, sino también muestras de sangre, saliva, orina y excrementos recolectadas a lo largo de la expedición.

antártico
Crédito: Persiguiendo la luz

Datos valiosos

La NASA también está probando el capacidad de los dos exploradores para estimar sus distancias visualmente que se puede poner a prueba en este tipo de condiciones.

Todavía conocemos el famoso ejemplo de la misión Apolo 14 en 1971. Al recolectar muestras de rocas en la Luna, los astronautas Alan Shepard y Edgar Mitchell habían puesto la mira en visitar un cráter distante. habiendo estimado que este último estaba a más de un kilómetro y medio de distancia. De hecho, los dos astronautas estaban a solo unos quince metros de distancia.

Finalmente, los dos hombres también fueron responsable de obtener datos ambientales, como los niveles de hielo, la radiación y la velocidad del viento. Dado que los satélites no vuelan directamente sobre el Polo Sur, estas mediciones llenarán los vacíos y podrían proporcionar información importante sobre el cambio climático.

antártico
Crédito: Persiguiendo la luz

Tenga en cuenta que originalmente este viaje iba a ser aún más largo, con un tramo adicional del viaje que los llevaría al “polo de inaccesibilidad” de la Antártida, la parte más difícil de alcanzar del continente. Al final, el viento y la nieve vencieron a los dos exploradores.

Obviamente, esta no es la primera misión que intenta evaluar la respuesta de nuestro cuerpo a este entorno hostil marciano. Más recientemente, investigadores rusos han desarrollado, por ejemplo, el proyecto SIRIUS, cuyo objetivo es comprender mejor la psicología de los astronautas durante los vuelos espaciales largos. Estas simulaciones también sugieren que las tripulaciones futuras se separarán rápidamente del centro de control para operar de forma independiente.


.