EnVision: la ESA también se está preparando para unirse a Venus

La Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de confirmar el desarrollo de su misión EnVision, que tiene como objetivo el planeta Venus. Este proyecto complementará los otros dos anunciados por la NASA la semana pasada. Más que nunca, Venus vuelve a cobrar protagonismo.

Venus, descuidada durante mucho tiempo, volverá a recibir visitantes. Hace unos días, Bill Nelson, el nuevo administrador de la NASA, anunció la retención de las misiones DAVINCI + y VERITAS. Ambos finalistas en el programa Discovery, serán lanzados a finales de la década. Pero no estarán solos.

Este jueves 10 de junio, la Agencia Espacial Europea ha anunciado el próximo desarrollo de su propia misión: Visualizar, programado para su lanzamiento a principios de la década de 2030. La última incursión de Europa en Venus fue hace unos años, con el orbitador Venus Express estudiando el planeta. entre 2006 a 2014.

Estas tres próximas misiones serán complementarias, cada una portando diferentes instrumentos con el objetivo de resolver un objetivo común: comprender cómo este planeta, una vez “gemelo de la Tierra”, se transformó en un mundo infernal.

Venus
Crédito: JAXA

Del cielo al infierno

Con temperaturas superficiales alrededor 460 ° C (lo suficientemente caliente como para derretir el plomo), una presión atmosférica más de 90 veces mayor que la de la Tierra, y nubes de dióxido de azufre y ácido sulfúrico particularmente corrosivo, Venus se presenta hoy como un verdadero páramo post-apocalíptico.

Sin embargo, los datos recopilados en el sitio sugieren que no siempre fue así. En el pasado, Venus se parecía mucho a la Tierra. Pero entonces, ¿qué pasó? ¿Por qué estos dos planetas, parte del mismo punto de partida, siguieron caminos diferentes? Estas tres nuevas misiones deberán responder a estas preguntas.

Por su parte, EnVision llevará consigo sistemas de radar capaces de escanear la espesa atmósfera de Venus, mapeando tanto la superficie como las capas de roca. hasta mil metros por debajo de la superficie. Una serie de espectrómetros sensibles a la luz ultravioleta e infrarroja también analizarán la composición química de la atmósfera y diferenciarán los tipos de rocas en el suelo.

Finalmente, un experimento de radio tendrá como objetivo utilizar ligeros cambios en la gravedad del planeta para analizar la estructura en capas de sus entrañas geológicas.

La nave espacial también podrá escanear el pasado de Venus en busca de tejido cicatricial dejado por las antiguas placas tectónicas y reliquias de su actividad volcánica que pueden haber desencadenado el efecto invernadero que secó el planeta.

Venus
Ilustración artística de volcanes en Venus. Crédito: ESA / AOES

¿Un planeta todavía humeante?

Finalmente, estos instrumentos permitirán responder a otra pregunta importante: ¿Venus aún geológicamente activo ? Aunque la mayoría de los científicos sospecha que este es el caso, la espesa capa de nubes que recubre su superficie impide que se confirme esta hipótesis. Por tanto, es fundamental ir directamente al sitio para disipar por completo esta incertidumbre.


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