Equilibrando el ‘Otium’ y el ‘Negotium’

Una imagen de una moneda con la cara de Niccolò Machiavelli.

Universidad del Norte de Kentucky

En la antigua Roma, se decía que había dos partes en la vida de un individuo: la otio y el negociar, o bien, la ‘vida contemplativa’ y la ‘vida activa’. Lorenzo de’ Medici, el hijo mayor de Piero di Cosimo de’ Medici, al menos según Niccolò Machiavelli, supo equilibrar ambos. Quizás eso fue lo que ayudó a darle forma para convertirse y ser recordado como Lorenzo el Magnífico.

Una imagen de una moneda con la cara de Niccolò Machiavelli.
La visión de Niccolò Machiavelli de Lorenzo de ‘Madici fue la de un mecenas y amante de las artes, de todo tipo. (Imagen: Galería Nacional de Arte/Dominio público)

La mirada de Nicolás Maquiavelo

El ilustre abuelo de Lorenzo, Cosimo de’ Medici, lo adoraba y financió su educación humanista. Su padre, Piero, por otro lado, se aseguró de que Lorenzo estuviera muy involucrado en los asuntos del estado. Con dos polos opuestos de su vida en equilibrio, Lorenzo estaba listo para elevar a los Medici a alturas asombrosas.

Las palabras de Nicolás Maquiavelo, en conclusión de historias florentinas, captura el espíritu enigmático de Lorenzo el Magnífico:

De modo que al considerarlo así, en su vida, a la vez voluptuosa y grave, se le ve como dos personas divergentes, unidas en una unión casi imposible.

Lorenzo: mecenas y amante de las artes

Estas palabras, a pesar de su brevedad, nos dicen mucho sobre el miembro más famoso de la familia Medici. También nos ayudan a comprender el Renacimiento, como un fenómeno intelectual y cultural, más profundamente.

En el extracto de Historias florentinasla palabra ‘voluptuoso’ se traduce directamente del ‘voluptuosa‘. Este, en su propio contexto textual, indica que Lorenzo se dedicó a la búsqueda de la belleza ya la estimulación de sus sentidos.

Sin embargo, tal lectura no se correlaciona con las nociones de placer de nuestra sociedad hipersexualizada y la búsqueda del mismo. Más bien, en la visión que Maquiavelo tiene de él, debemos imaginar que Lorenzo era un mecenas y amante de las artes, de todo tipo.

Lorenzo fue un hábil poeta del verso vernáculo (es decir, florentino); un esposo fiel; un padre amable e interesado que participaba activamente en la vida de sus hijos y se mezclaba con sus amigos.

También era un hombre que se dedicaba a las actividades físicas —la cetrería, la caza y la equitación—, una persona que disfrutaba comiendo y bebiendo; un amigo leal; un hombre cuya compañía habría sido agradable de mantener.

Gravedad personal y seriedad política

Por el contrario, Lorenzo también era serio -‘grave’, como dijo Maquiavelo- consumió la visión que tenía de él, debemos imaginar que Lorenzo era un mecenas y amante de las artes de todo tipo.