Aclamados como el futuro de la movilidad urbana, los taxis voladores se parecen más a drones, avionetas o incluso helicópteros. Recientemente, una empresa sudafricana presentó un nuevo concepto de taxi volador cuya silueta se parece mucho a la de un pájaro.

Un taxi volador cuyo modo de despegue sorprende

Los taxis voladores están en auge con una proliferación de proyectos en los últimos años. En septiembre de 2021, la NASA comenzó a probar un dispositivo de este tipo fabricado por la empresa Joby Aviation. Como muchos dispositivos de su clase, es un avión eléctrico con despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) que se asemeja tanto a un avión como a un dron. Hay que decir que la mayoría de los taxis voladores en preparación parecen drones, aviones o helicópteros. Sin embargo, la start-up sudafricana Phractyl quería hacerlo en el original con un dispositivo inspirado en el último animal volador, a saber, el pájaro, como explica New Atlas en un artículo del 10 de diciembre de 2021.

Sin embargo, el dispositivo, llamado Macrobat, no debe clasificarse en la categoría de eVTOL. De hecho, todavía necesita un poco de espacio para comenzar. Las piernas cuentan con poderosas articulaciones capaz de levantar e inclinar el cuerpo del dispositivo para permitir que la cola toque el suelo. El objetivo es permitir una inclinación de 20 ° de los puntales del ala.

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Crédito: Phractyl

Entre promesas y preguntas

El Macrobat tiene la particularidad de poder despegar incluso a baja velocidad, que obviamente no es el caso de los aviones. Además, las potentes patas permiten despegar y aterrizar en terrenos irregulares cuando los aviones necesitan una pista. La puesta en marcha promete un Alcance de 150 kilómetros para una velocidad máxima de 180 km/h. Mencionemos también una capacidad de carga útil bastante interesante: 150 kg. Phractyl también anuncia una Propulsión 100% eléctrica, pero no proporcionó más detalles sobre el tema. Los ingenieros están trabajando actualmente en las baterías que equipan el dispositivo y mejorando la aerodinámica. Además, la máquina será autónoma, pero un piloto humano también podrá llevar los mandos.

Sin embargo, quedan algunas preguntas, especialmente sobre el aterrizaje. Debido a la necesidad de orientar el Macrobat hacia atrás, el piloto no tendrá sin visibilidad en el lugar de aterrizaje. ¿Será necesario añadir un sistema de cámaras para superar este problema? Además, la configuración “sobre patas” podría desestabilizar la máquina en caso de viento fuerte, un agujero en el suelo o incluso una mala distribución del peso. Por lo tanto, este proyecto teóricamente interesante obviamente tendrá que probarse a sí mismo con un primer prototipo.