Este experimento en Níger demuestra que la orina funciona en los cultivos

En Níger, hace unos años, los agricultores llevaron a cabo un experimento muy especial. De hecho, se trataba de verificar los efectos de la orina humana en los cultivos. Sin embargo, los resultados no se hicieron esperar.

La orina como fertilizante

En 2020 hablábamos de investigaciones realizadas en suelos marcianos y lunares simulados sobre el cultivo de judías verdes. Para este trabajo, los investigadores holandeses habían utilizado un fertilizante a base de estruvita, un componente de la orina humana. Según los resultados, la orina podría fertilizar plantas en la Luna y Marte y así apoyar la conquista del espacio. Sin embargo, antes de siquiera pensar en el espacio, ¿por qué no usar orina humana en la Tierra? De hecho, orinar sobre frutas y verduras es una práctica que se remonta a miles de años. De hecho, estos excrementos contienen nutrientes participando en el buen desarrollo de las plantas.

Hoy, algunos agricultores en algunas partes del mundo no tienen acceso al mercado de fertilizantes y por lo tanto debe depender de la orina. Una publicación en la revista Agronomy for Sustainable Development en 2021 describe un experimento en Níger, un país en desarrollo donde las difíciles condiciones climáticas, los suelos secos y la falta de medios están afectando las cosechas. Y los resultados demuestran la eficacia de este fertilizante.

fertilizante de orina niger
Créditos: Captura de YouTube/Programa Colaborativo de Investigación de Cultivos

Un método convincente

Investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas de Níger han elaborado un fertilizante de orina humana. Anteriormente, hacían saludable el producto conservando únicamente fósforo, potasio y nitrógeno, sustancias beneficiosas para las plantas. Para ello, almacenaron el líquido durante unos tres meses en botes a una temperatura que no superaba los 24°C. ¿La meta? Elimina patógenos y mantener los nutrientes adecuados.

El fertilizante obtenido se encomendaba a agricultores (o más bien a mujeres agricultoras) para su uso en una período de casi tres años (de 2014 a 2016). A modo de comparación, algunas de estas mujeres mezclaron el líquido con estiércol y otras no usaron ningún producto para cultivar sus plantas. Según los resultados, las agricultoras que utilizaban la orina para sus cultivos se beneficiaron de una Aumento del rendimiento promedio del 30% de su cosecha. Como era de esperar, la mayoría de estas mujeres optaron por utilizar esta técnica después de que se completó el experimento.

El estudio permitió comprender que la orina humana encarna una buena alternativa en regiones áridas. Sin embargo, este mismo método también podría ser útil en países industrializados. Según los investigadores, esto podría permitir consumir menos energía fósil o incluso aumentar la durabilidad de los sistemas de saneamiento.