Este hombre sobrevivió al consumo de 40.000 pastillas de éxtasis en 9 años

Hace unos 15 años, los médicos británicos estudiaron el caso de una persona que había tomado alrededor de 40.000 tabletas de éxtasis durante casi una década. En el momento del estudio, el hombre todavía estaba vivo, pero sin embargo enfrentaba graves secuelas.

El mayor consumo conocido de éxtasis

El éxtasis es un tipo de droga que contiene MDMA, un estimulante del sistema nervioso central con características psicotrópicas específicas. También es un simpaticomimético y sobre todo un potente serotoninérgico. Esto hace que este fármaco sea neurotóxico en caso de grandes dosis o uso regular. Sin embargo, en 2006, un equipo de St George’s School of Medicine de la Universidad de Londres (Reino Unido) publicó un caso de estudio muy específico. Se refería a un hombre de 37 años, cuyo consumo de éxtasis sigue siendo más alto que nunca por la ciencia. Entre los 21 y los 30 años, tomó cinco tabletas de éxtasis todos los fines de semana antes de cambiar a 3.5 píldoras al día durante tres años. Durante los siguientes cuatro años, el paciente cambió a 25 comprimidos por día.

En total, el hombre se tragó no menos de 40,000 tabletas durante su período de consumo. Además, al mismo tiempo había consumido muchas drogas de todo tipo: heroína, cocaína, cannabis, disolventes, anfetaminas, LSD y benzodiazepinas.

Éxtasis
Crédito: portokalis / iStock

Sin daño cerebral, pero con muchas secuelas

El paciente en cuestión decidió dejar de consumir éxtasis tras colapsar tres veces durante sus salidas nocturnas. Durante varios meses todavía se encontró bajo la influencia de esta droga e incluso sufrió episodios de visión de túnel. Sus dolencias, sin embargo, eran mucho más numerosas: alucinaciones funcionales y pensamientos paranoicos, ataques de pánico y rigidez muscular, especialmente en la mandíbula y el cuello. Las revisiones también han destacado la escasa capacidad de concentración, la mala memoria a corto plazo y la desorientación del tiempo.

Cuando el paciente fue admitido por médicos británicos, estaba usando solo una droga, a saber, cannabis. No obstante, una reducción en su consumo de cannabis le permitió reducir los ataques de pánico. También hizo que desaparecieran sus alucinaciones y otros pensamientos paranoicos.

Al realizar una resonancia magnética, los médicos esperaban ver anomalías o daños cerebrales graves. Este no fue el caso, señal de que el paciente, en vista de su consumo de éxtasis y otras drogas, fue especialmente afortunado. Además, su cerebro no mostró atrofia (reducción de volumen). Además, como nunca había sufrido una sobredosis, el hombre realmente desafió a la muerte. Sin embargo, su caso no debe tomarse como ejemplo. De hecho, la mayoría de las deficiencias múltiples vinculadas al consumo extremo de éxtasis nunca se han revertido.


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