¡Estos investigadores reproducen artificialmente la estructura del moco!

El moco se utiliza para retener microbios patógenos y, por tanto, forma parte de los elementos de defensa de nuestro organismo. Investigadores estadounidenses han reproducido con éxito la compleja estructura del moco natural. Para los científicos, esto podría allanar el camino para futuros tratamientos de enfermedades infecciosas.

Moco artificial que no induce resistencia

El moco se acumula diferentes secreciones viscosas y translúcido. Forran nuestra nariz y otros órganos que están abiertos al exterior, así como nuestro tracto digestivo y urinario. En términos generales, el moco protege a los órganos de infecciones bacterianas y otros virus patógenos. Este tipo de sustancia está formada por mucinas, estas grandes proteínas que contiene glucanos en abundancia. Recuerde que los glicanos son polímeros hechos de monosacáridos (azúcar). Estos pueden detener las bacterias pero también desarmarlas. Esto se debe a que los glicanos evitan que las bacterias secreten toxinas y se adhieran a las células. También les impiden comunicarse entre sí.

Para investigadores del MIT (Estados Unidos) cuyo estudio fue publicado en la revista Ciencia Central ACS el 30 de marzo de 2021, el moco representa una arma potencial adicional contra los gérmenes. El objetivo principal son las bacterias multirresistentes. Debe saber que las mucinas simplemente desactivan las bacterias y no inducen ninguna resistencia. Por el contrario, el papel de los antibióticos es matar estas mismas bacterias, pero estas últimas desarrollan resistencia. Recordemos de paso que el Resistencia antibiótica es hoy un verdadero problema de salud pública según la OMS.

Investigación prometedora pero incompleta

En su publicación, los investigadores explican que producir moco no es nada fácil. Sin embargo, se las arreglaron para producir algunos usando una columna vertebral de polímero. Específicamente, los científicos utilizaron la polimerización por metátesis de apertura de anillo (ROMP). Esta técnica existe desde la década de 1970 y se ha utilizado ampliamente en la industria química y farmacéutica. Consiste en abrir un ciclo del carbono para formar una molécula lineal en la que hay un doble enlace carbono-carbono. Entonces, estas moléculas pueden formar polímeros largos.

Para obtener buenos resultados, ROMP requiere el uso de un catalizador metálico que permitirá elegir la configuración de la molécula. Puede ser “cis” o “trans”, siendo la versión cis de los polímeros sintéticos, más alargada, todas iguales más cerca de la mucina natural. Luego, los investigadores expusieron su moco artificial a las bacterias. Vibrio cholerae, responsable del cólera (ver imagen a continuación). Los polímeros alargados tienen más éxito y también son más solubles en agua. Por lo tanto, vale la pena considerar la posibilidad de fabricar gotas para los ojos y humectantes para la piel.

Vibrio cholerae cólera
Crédito: Dartmouth College / Wikimedia Commons

Ahora, los científicos estadounidenses están trabajando en las diferentes combinaciones posibles. en relación con la integración de glucanos. Debe saber que estos pueden actuar sobre una bacteria en particular. Sin embargo, esto es un verdadero dolor de cabeza en la medida en que el moco puede contener cientos de glicanos diferentes.


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