Europa no tiene alternativa real a los combustibles fósiles de Rusia

Europa depende de Rusia para su suministro de combustibles fósiles, ya sea gas natural, petróleo y carbón. Con gran parte del mundo tratando de presionar a los rusos sobre la invasión de Ucrania, no se trata de que Europa renuncie a estos suministros.

El principal proveedor de energía de la UE

Durante más de una semana, Rusia ha estado realizando un invasión a Ucrania. El balance humano civil (muertos, heridos y refugiados) es deplorable, al igual que el desorden geopolítico resultante de esta guerra. Varias sanciones ya han caído. De hecho, el G7 recientemente prohibió varios bancos rusos de la red Swift, y se dirige en particular a los oligarcas y sus propiedades. Otras sanciones se relacionan con prohibiciones de sobrevuelo o el destierro de equipos deportivos rusos.

En términos de energía, la Unión Europea en particular no planea presionar a Rusia. De hecho, puede ser simplemente imposible. Hay que decir que la UE depende de Rusia, como ya explicaba la Comisión de Asuntos Europeos en un informe de 2020. La unión importa nada menos que el 90% de su crudo y el 66% de su gas natural. Pero Rusia es el El principal proveedor de energía de la UE en gas, petróleo y carbón.

tubería de gas
Créditos: jdblack / Pixabay

Adicción y búsqueda de soluciones.

Esta dependencia de la UE de Rusia se refiere principalmente al gas natural. Efectivamente, el 40% del gas importado proviene de este país y lo mínimo que podemos decir es que sería difícil prescindir de él. De hecho, el mercado del gas está sujeto a tensiones, en particular porque es un recurso que se está volviendo escaso y, por lo tanto, está aumentando su valor. Además, dentro de la UE algunos países dependen casi por completo de Rusia, como la República Checa, Finlandia, Estonia o incluso Letonia y Hungría con importaciones de gas en más del 80%.

En lo que respecta a Francia, los proveedores son más diversos. Si el 17% del gas proviene de Rusia, Noruega aporta el 36%. El resto se reparte entre varios países como Holanda, Argelia y Nigeria. Para los expertos, el hecho de que la energía nuclear esté muy desarrollada en Francia (25% del mix energético) hace que la dependencia de Rusia sea menor en cuanto al gas.

Sin embargo, Francia es parte de la UE y el objetivo es encontrar una solución común. Noruega es el único país del continente europeo que produce más gas del que consume. Sin embargo, ya está prácticamente a su máxima capacidad. Otra vía consistiría en desarrollar capacidades para importar gas natural licuado (GNL) de Australia, Estados Unidos o Qatar. Sin embargo, los observadores están de acuerdo en que Europa nunca podrá compensar realmente los suministros rusos si desaparecieran.


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