Hace 12.000 años, el hombre ya había modificado casi tres cuartas partes del espacio de la Tierra.

Si hoy el hombre parece destruir el medio ambiente donde quiera que vaya, un estudio reciente ha intentado matizar esta visión. Según este trabajo, los humanos habrían dado forma no menos del 72,5% del espacio de la Tierra hace 12.000 años. Sin embargo, en ese momento, su huella en la naturaleza no era tan negativa como lo es hoy.

72,5% entonces, 80% hoy

En 2021, denunciar la impactos de las actividades humanas sobre el medio ambiente es muy común. Sin embargo, la lista de problemas a tener en cuenta es tan importante que es bastante difícil no olvidar algunos. Mencionemos algunos: deforestación, artificialización de suelos (y erosión), desecación de cursos de agua y otros ríos, contaminación de todo tipo, etc. ¿Existe una naturaleza completamente virgen por un lado y una naturaleza desnaturalizada por el hombre por el otro? Un estudio publicado en la revista PNAS el 4 de marzo de 2021 permite relativizar esta idea.

Erle Ellis es experta en geografía ambiental en la Universidad de Maryland (Estados Unidos). Ella dirigió este trabajo de comparar mapas de poblaciones humanas y uso de la tierra. Sin embargo, gracias a los datos sobre la biodiversidad global, los investigadores han podido retrocede 12.000 años hacia atrás. Según los resultados, el impacto de los humanos en la naturaleza está lejos de ser nuevo.

cazadores recolectores
Crédito: gorodenkoff / iStock

“Hace ya 12.000 años, casi las tres cuartas partes de la superficie de la tierra (72,5%) estaban habitadas y, por tanto, formadas por sociedades humanas, de las cuales más del 95% eran bosques templados y el 90% eran bosques tropicales”, dice Erle Ellis.

Sin embargo, aquí tenemos una ligera diferencia con la situación actual. En efecto, estimamos al 80% la parte de la biosfera terrestre ha sido transformada en diferentes grados por las poblaciones humanas.

El hombre vivía en armonía con el medio ambiente.

Hay 12.000 poblaciones de cazadores-recolectores, así como los primeros agricultores (y pastores) que a menudo compartían paisajes regionales. Ellos practicaron muchas actividades de subsistencia como la caza, la movilidad residencial, la agricultura mixta, la trashumancia y el barbecho. Hoy en día, la forma de vida de los humanos se caracteriza por una homogeneización del espacio. Estos incluyen el monocultivo intensivo, el riego masivo, el uso generalizado de pesticidas y la extracción de recursos naturales no renovables. Además, esta homogeneización es también la fruto de la globalización.

Sin embargo, Erle Ellis cree que las áreas que hoy se consideran “silvestres” (por ejemplo, la selva amazónica) tienen una biodiversidad muy rica debido a la presencia humana al mismo tiempo. Los investigadores explican que sus datos muestran que la riqueza de vertebrados y especies en peligro de extinción fue mayor en áreas habitadas hasta 1500 a. C. Con el tiempo, esta tendencia se invierte y el hombre empezó a tener un impacto negativo.

Los investigadores creen que proteger ciertas áreas no tiene por qué significar vaciarlas de toda presencia humana. De hecho, el comunidades locales y tradicionales Actúan en armonía con su entorno y pueden contribuir a su conservación.


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