Hace 60 años: Alan Shepard, primer estadounidense en el espacio

Hace apenas sesenta años, el 5 de mayo de 1961, casi 45 millones de televidentes estadounidenses se pararon frente a sus televisores para ver a uno de los suyos, el astronauta Alan Shepard, salir al espacio por primera vez desde la Base de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral. Su vuelo solo dura unos quince minutos, pero marcará la historia del país para siempre.

Un logro un poco amargo

Unos días antes, el 12 de abril de 1961, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin ya había intentado y logrado volar al espacio a bordo de su Vostok 1. Alan Shepard, astronauta estadounidense, se había enterado de la noticia con frustración y mucha rabia. Uno de los astronautas del Programa Mercury 7 Seleccionado para pilotar la primera nave espacial tripulada de Estados Unidos, de hecho se entrenó duro durante 21 semanas y ganó el derecho a ser la primera persona en la historia en encontrar su camino al espacio.

Al final, será el segundo. La hazaña es aún más amarga ya que Shepard solo ofrecerá un vuelo suborbital de unos minutos antes de sumergirse en el Atlántico, mientras que Gagarin se puso en órbita alrededor de la Tierra.

Este duro golpe no fue el primero. En ese momento, el proyecto Mercury efectivamente se había enfrentado a muchos retrasos. Unos años antes, un cohete Atlas incluso había explotado después de menos de un minuto de vuelo. Estos fracasos fueron aún más humillantes porque, debido a la política de transparencia total de la NASA, habían sido expuesto al público en general.

Alan Shepard
Alan Shepard en su cápsula Freedom 7. Créditos: NASA

El vuelo tan esperado

El lanzamiento del 5 de mayo se produce después de varios retrasos debido al mal tiempo. El día D tampoco es fácil. A menos de 15 minutos, una de las computadoras IBM 7090 en el Goddard Space Flight Center desarrolló un error que requirió una nueva verificación y, por lo tanto, una demora de más de dos horas.

Con todo, Shepard permanece sentado en su cápsula (llamada Libertad 7). durante cuatro horas y catorce minutos. Después de tres horas, el astronauta, incapaz de contenerse, pide permiso para orinar en su traje. A pesar de la negativa del centro de control, hizo sus necesidades de todos modos. El flujo de oxígeno de su traje se encargó de secarlo todo.

Mientras tanto, a diferencia de Gagarin, que despegó en el mayor secreto, Shepard toma el centro del escenario con varios cientos de periodistas presentes en el lugar y varios millones de espectadores frente a su televisor en blanco y negro.

Alan Shepard
Mercury Redstone 3 despega. Crédito: NASA

Salto corto

Dos minutos y veinticuatro segundos después de despegar a las 9:34 a.m., la cápsula de Shepard finalmente se separó del cohete propulsor Mercury-Redstone 3 (MR-3). Once segundos después, el piloto automático se encarga de orientar la nave para presentar su escudo térmico boca abajo.

Solo cinco minutos después del despegue, Shepard tomó el control manual de la nave aproximadamente 185 km de altitud, realiza algunas maniobras, antes de volver al piloto automático para una reentrada controlada. Mientras cae, el astronauta intenta ver algunas estrellas a través de los diminutos ojos de buey de su cápsula, sin éxito.

Alan Shepard
Tierra vista desde Mercury Redstone 3. Créditos: NASA

Apenas diez minutos después de despegar, el paracaídas principal de su cápsula finalmente se desplegó para dejarla derivar hacia la zona de recuperación en el Atlántico Norte, frente a las Bahamas. Toda la misión la tendrá en todo y para todo duró solo 15 minutos y 22 segundos.

Según los estándares actuales, esta misión suborbital fue relativamente sencilla, pero en 1961 confirmó que Estados Unidos había dominado la tecnología para enviar a un humano de forma segura al espacio.


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