Hallan ‘tambor’ de 5.000 años de antigüedad en tumbas de tres niños

Una escultura de tiza de 5.000 años descubierta en East Yorkshire se describe como la pieza de arte prehistórico más importante encontrada en Gran Bretaña en el siglo pasado. La pieza, cuya función aún es incierta, será exhibida próximamente en el Museo Británico.

Y cuatro

Es uno de los cuatro ejemplos conocidos de este género. Los otros tres (los tambores de Folkton) fueron descubiertos en 1889 en el lugar de enterramiento de un solo niño en North Yorkshire, a unos 400 kilómetros de Stonehenge. Desde entonces, todos han pasado a formar parte de la colección del Museo Británico. Ahora son considerados algunos de los los objetos antiguos más famosos y enigmáticos jamás descubiertos en Gran Bretaña.

Se sabe relativamente poco sobre estos famosos tambores Folkton, pero una nueva pieza, descubierta a menos de treinta kilómetros cerca del pueblo de Burton Agnes, podría ayudar a los investigadores.

Según The Guardian, este nuevo “tambor” fue excavado en 2015 de las tumbas de tres niños enterrados uno al lado del otro y tocándose las manos. El artefacto se colocó sobre la cabeza del anciano, junto con una bola de tiza y un alfiler de hueso pulido. El lugar del entierro está aproximadamente a 380 kilómetros de Stonehenge.

Al igual que los otros tres, este nuevo tambor, adornado con rostros humanos estilizados y patrones geométricos, fue tallado en tiza local. Según la datación por radiocarbono, la estructura habría sido Trabajó hace entre 4800 y 5000 años., al mismo tiempo que la primera fase de construcción de Stonehenge. Así, el objeto, que se exhibirá en el Museo Británico a partir del 17 de febrero, proporciona un contexto cultural invaluable sobre este período.

Una función aún misteriosa

Según todos los indicios, no era un instrumento musical que funcionara. El objeto, como los otros tres, está de hecho tallado en una sola pieza de tiza y no sin cavidad de resonancia interna. Para los arqueólogos, puede haber sido creado como una escultura artística y podría haber servido como talismán destinado a proteger a los niños fallecidos que acompañaba.

Curiosamente, los investigadores también notaron que las circunferencias de cada uno de estos tambores forman divisiones enteras de diez pies de largo (diez, nueve y ocho veces respectivamente), que era una unidad de medida de distancia ampliamente utilizada a principios de la Edad de Piedra en Gran Bretaña.

El análisis de sus tallas ayudará a descifrar el simbolismo y las creencias de la época en que se construyó Stonehenge“, concluye Neil Wilkin, curador de The World of Stonehenge en el Museo Británico.