Hay una tendencia general a hacer juicios extremos basados ​​en rasgos faciales.

Con una simple mirada a una cara, las personas pueden determinar la personalidad de una persona y, por lo tanto, su confiabilidad y habilidades. Según un estudio japonés reciente, esto sucede incluso en una fracción de segundo.

Un juicio apresurado

La primera impresión cuenta. Un estudio publicado en la revista Royal Society Open Science el 23 de noviembre de 2022 afirma que los demás juzgan nuestras habilidades y confiabilidad a primera vista. Según los investigadores de la Universidad de Tokio (Japón) responsables del estudio, esta percepción instantáneo y sobre todo prejuicioso de la personalidad de una persona es obviamente apresurado.

“Los estudios han demostrado que las impresiones faciales están determinadas por las características generales de esa misma cara. […] Por ejemplo, las caras más felices y femeninas tienden a ser percibidas como más confiables, y las caras más masculinas tienden a ser percibidas como menos confiables”.dijo Atsunobu Suzuki, el autor principal del trabajo, en un artículo reciente de Newsweek.

Para llegar a esta conclusión, los científicos japoneses han entrevistó a 312 voluntarios. Tuvieron que responder a dos conjuntos de encuestas, la primera centrada en las creencias sobre los estereotipos y la segunda en cómo las personas emiten juicios sobre los rasgos de personalidad en función de la apariencia física.

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Créditos: JLco – Julia Amaral / iStock

Un origen diferente según el tipo de sentencia

El estudio no mostró explícitamente que las personas percibieran a las mujeres como menos confiables y competentes que los hombres. Por otra parte, los estudios han demostrado que este sesgo cultural podría ser persistente. Según los investigadores, los rasgos femeninos (e infantiles) tienen connotaciones negativas y son sinónimo de falta de competencia. Por otro lado, un físico llamado “ventajoso” puede contrarrestar esta percepción. De hecho, es más probable que las caras atractivas se asocien con una sensación de confiabilidad.

Pero, ¿de dónde vienen estos prejuicios físicos? ¿Son innatas o adquiridas con el tiempo? De hecho, los científicos creen que la base de estos prejuicios difiere según el tipo de juicio. En otras palabras, si se caracteriza como innata la capacidad humana de pensar que los rostros alegres son más dignos de confianza, el vínculo que se establece entre la feminidad de un rostro y las bajas habilidades es más una cuestión de estereotipos de género.

Sea como fuere, hacer un juicio apresurado sobre un físico puede tener impacto en la vida diaria. Por ejemplo, votar en las elecciones puede ser un ejemplo revelador en la medida en que una parte de los votantes elige a su candidato en base a juicios de carácter físico.


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