Ingenioso procedimiento permite trasplantes de riñón sin rechazo

Los tratamientos con fármacos inmunosupresores son necesarios después de los trasplantes para evitar que el sistema inmunitario rechace el órgano trasplantado, considerado un cuerpo extraño. Sin embargo, recientemente, los investigadores han desarrollado un método que minimiza el riesgo de rechazo. Tres niños que necesitaban un trasplante de riñón se han beneficiado con éxito.

Los trasplantes de órganos salvan miles de vidas cada año, pero también vienen con su propio conjunto de problemas. Pensamos en particular a los rechazos. De hecho, el sistema inmunitario humano está diseñado para eliminar las células que no se parecen a su huésped, incluidas las que pertenecen a un órgano determinado. En consecuencia, los pacientes deben tomar medicamentos de por vida para suprimir parte de su inmunidad, a fin de evitar el rechazo de órganos.

Sin embargo, estos medicamentos a menudo causan muchos efectos secundarios, incluido un mayor riesgo de infecciones, cáncer o diabetes. Un equipo de la Universidad de Stanford en California desarrolló recientemente una técnica para limitar este tipo de problemas, al menos para algunos pacientes.

Para este trabajo, los investigadores se centraron en tres niños que vivían en California. Todos nacieron con una rara afección hereditaria llamada displasia inmunoósea de Schimke (SCOD). Es una enfermedad que puede causar diversos problemas de salud, como insuficiencia renal y un sistema inmunitario debilitado.

cirugía de operación de trasplante
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Domar el sistema inmunológico

Aquí, el equipo partió de la hipótesis de que el sistema inmunológico debilitado de estos niños podría permitirles reprogramar efectivamente para dejar de tratar las células dadas como extrañas. La técnica funciona mediante la transferencia segura de las capacidades inmunitarias del donante al paciente. Para ello, los investigadores han transplante de médula osea. Contiene células madre que son los componentes básicos de nuestras células inmunitarias. También trasplantaron un riñón del mismo donante.

Antes de la operación, los niños también recibieron terapia inmunosupresora. Los órganos donados también fueron procesados ​​para deshacerse de las células inmunitarias que pueden atacar el cuerpo huésped (linfocitos T alfa-beta y linfocitos B CD19).

Posteriormente, los tres pacientes fueron monitoreados de cerca por cualquier signo de rechazo. Treinta y cuatro meses después, ninguno de ellos ha experimentado tal problema. Hasta la fecha, todos también tienen una función renal e inmunológica normal sin necesidad de medicamentos antirrechazo.

Estos resultados, publicados en el New England Journal of Medicine, se basan en una muestra muy pequeña. También tomará tiempo saber si sus nuevos riñones durarán con el tiempo. Sin embargo, la técnica es prometedora. De hecho, sugiere que es posible, al menos en algunos casos, domar el sistema inmunológico después de un trasplante de órganos.