Intuitive Machines se hace pública y ve mucho más grande

Intuitive Machines, una empresa estadounidense especializada en el desarrollo de módulos de aterrizaje lunar, acaba de anunciar que pronto saldrá a bolsa, ya que busca expandir sus próximos servicios. ¿Qué podemos esperar?

¿Quién es Intuitive Machines?

La NASA se está preparando para devolver humanos a la Luna como parte del programa Artemis. También se habla de establecer una base permanente. Inicialmente, la NASA y sus socios podrán transportar carga desde la Tierra, pero los costos de transporte pronto se volverán exorbitantes. En última instancia, la idea sería poder extraer recursos directamente en el sitio, en particular hielo.

Con esto en mente, la NASA ha adjudicado un contrato a la empresa Intuitive Machines para el desarrollo de un extractor de hielo para operar en el polo sur de la Luna. Este extractor de hielo, llamado PRIME-1, será depositado en nuestro satélite por el módulo de aterrizaje NOVA-C, también desarrollado por Intuitive Machines. Así conocemos a esta empresa que, por supuesto, no pretende quedarse ahí. Steve Altemus, su director general, aspira a presentarse como el líder de la transporte de carga en suelo lunar.

Pero para hacer esto, la empresa necesita fondos. Con ese fin, Intuitive Machines, con sede en Houston, Estados Unidos, dijo que se fusionará con una compañía de adquisición de propósito especial llamada Inflection Point Acquisition Corp. La transacción será concluida en unos cuatro meses. La nueva empresa, que aún se llamará Intuitive Machines, cotizará en la bolsa de valores NASDAQ con el símbolo LUNR.

Según Steve Altemus, esta oferta pública inicial debería permitir recaudar entre $ 100 y $ 400 millones en capital nuevo para la compañía, que ya contaría con un patrimonio neto de alrededor de mil millones de dólares.

máquina intuitiva nova-c
Una ilustración del módulo de aterrizaje Nova-C en la Luna. Créditos: NASA

Tres grandes proyectos

Gracias a este nuevo capital, Intuitive Machines buscará expandir sus actividades más allá de su actividad inicial que consiste en colocar cargas útiles en la superficie lunar (máximo 130 kilos). En particular, se tratará de desarrollar un módulo de aterrizaje más grande, apodado “Nova-D”. Este último debe ser capaz de entregar hasta 750 kg de carga en la Luna. Tal capacidad lo haría elegible para las misiones de clase Discovery de la NASA (contratos en juego, por lo tanto).

Intuitive Machines trabajará para desarrollar un calentador de radioisótopos. Estos instrumentos deben permitir que los módulos de aterrizaje sobrevivan a las noches lunares, lo que no es el caso hoy.

Como recordatorio, los días y las noches lunares duran unos catorce días terrestres. Y durante las noches, las temperaturas descienden considerablemente. Por lo tanto, las naves espaciales deben adoptar medidas especiales. Ser capaz de manejar estas temperaturas bajo cero debería aumentar en gran medida el valor de las cargas útiles científicas y comerciales transportadas en los módulos de aterrizaje Nova.

Finalmente, la empresa también quiere construir una constelación de cinco satélites en órbita lunar, suficiente para servir como relevo entre las máquinas terrestres y los equipos terrestres. Intuitive Machines planea utilizar esta red para brindar estos servicios a sus propios módulos de aterrizaje, pero también planea ofrecerlos a otras empresas y gobiernos.

Todas estas iniciativas naturalmente dependen del éxito del primer alunizaje de la compañía, ahora programado para el primer trimestre de 2023. La misión se lanzará a través de un cohete SpaceX Falcon 9.