Investigadores desarrollan análisis de sangre para la enfermedad de Alzheimer

Investigadores estadounidenses han desarrollado un análisis de sangre capaz de diagnosticar de forma fiable la enfermedad de Alzheimer. Tal prueba podría permitir prescindir de métodos de diagnóstico a veces costosos y dolorosos, pero también detectar la enfermedad más rápidamente. Los detalles del estudio se publican en la revista Brain.

Los desafíos del diagnóstico

Aunque la enfermedad de Alzheimer todavía se malinterpreta en gran medida, sabemos que dos fenómenos cerebrales están involucrados : la acumulación en el cerebro de péptidos beta-amiloides y la transformación de proteínas Tau en formas anormalmente fosforiladas y agregadas. Estas dos condiciones promueven progresivamente la degeneración neuronal en los pacientes.

En la etapa moderada, los síntomas son pérdida de memoria, apraxia (incapacidad para realizar ciertos gestos), afasia (trastornos del lenguaje), agnosia (trastornos del reconocimiento de objetos) o incluso desorientación espacial. En la etapa severa de la enfermedad, los síntomas anteriores se intensifican.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia en la actualidad. Sin embargo, su diagnóstico sigue siendo difícil, especialmente durante las primeras etapas. Las pautas actuales recomiendan la detección de tres marcadores distintos: acumulaciones anormales de proteínas amiloides y tau, así como neurodegeneración (la pérdida lenta y progresiva de células neuronales en regiones específicas del cerebro).

Para ello, los médicos suelen utilizar imágenes cerebrales y análisis de líquido cefalorraquídeo. El primero es costoso, mientras que el segundo a veces es doloroso. Ambos no son necesariamente accesibles para todos.

En este sentido, el desarrollo de una análisis de sangre confiable sería un notable paso adelante, de ahí la importancia de este estudio.

Anciana con alzheimer
Créditos: Stefanamer / iStock

Una prueba rápida es efectiva

Como parte de este trabajo, Thomas Karikari y su equipo de la Universidad de Pittsburgh se centraron en desarrollar una prueba basada en anticuerpos que pueda detectar una forma particular de proteína tau llamada tau derivada del cerebro. Las primeras pruebas involucraron a 600 pacientes en diferentes etapas de la enfermedad.

Luego, los investigadores descubrieron que los niveles de la proteína eran correlacionado con los niveles de tau en el líquido cefalorraquídeo (LCR). De hecho, el equipo pudo distinguir de forma fiable la enfermedad de Alzheimer de otras enfermedades neurodegenerativas. Además, los niveles de proteína también se correspondía estrechamente con la gravedad de las placas de amiloide y los ovillos de tau en el tejido cerebral personas que murieron de la enfermedad de Alzheimer.

Estos resultados son prometedores, pero son solo el comienzo. El siguiente paso será validar la prueba en una muestra más grande de pacientes de diversos orígenes raciales y étnicos.