La Amazonía, un importante pool de drogas actuales y futuras

¿Sabías que los remedios de la selva amazónica han estado salvando vidas durante mucho tiempo? La ciencia sigue descubriendo plantas y animales muy prometedores en la medicina.

Del veneno mortal a la simple medicina

Desde hace más de un año, tenemos que lidiar con la pandemia de Covid-19. Sin duda, la crisis ha permitido que muchas personas ahora conozcan un poco sobre temas de salud, vacunas, etc. Sin embargo, una noticia puede haber pasado bastante desapercibida para la mayoría de los ciudadanos. De hecho, en abril de 2020 en Francia, servicios de reanimación Los hospitales anunciaron escasez de “curare”.

Extraído de ciertas lianas amazónicas, se utiliza curare durante siglos como veneno por los nativos americanos. Cubren sus flechas con él, que disparan con una cerbatana para cazar. Unos momentos después de ser golpeado, el juego se ve envenenado por una parálisis muscular. En el siglo XVI, el médico suizo Paracelso, padre de la toxicología, creía con razón que este veneno mortal podría ser utilizado como medicina gracias a la dosificación precisa.

Hoy en día, el curare se usa con frecuencia en las unidades de cirugía y cuidados intensivos, y previene la transmisión de impulsos nerviosos motores a los músculos esqueléticos. Este bloqueo neuromuscular provoca, por tanto, relajación muscular. En el caso del síndrome de dificultad respiratoria aguda (forma grave de Covid-19), curare facilita la ventilación en permitiendo una relajación significativa al nivel de la pared torácica.

Muchos otros remedios

En su trabajo El Amazonas: lo que todos deben saber (2020), el etnobotánico estadounidense Mark J. Plotkin recuerda que el curare no es la única droga del Amazonas. Algunos remedios actual, pero también por venir son de esta región. En 2019, investigadores brasileños afirmaron haber descubierto un nuevo Viagra natural, a saber, una molécula derivada del veneno de la araña bananera. (Phoneutria nigriventer).

araña banana
Crédito: Pedro Rocha / Flickr

Citemos también el árbol de la especie Lechleri ​​croton, produciendo una savia conocida como “sangre de dragón”. Durante siglos, los nativos americanos lo han utilizado para tratar infecciones, inflamación y otras lesiones. Desde hace algún tiempo, se ha convertido en una cuestión de utilizarlo para tratar la diarrea y, lo que es más sorprendente, el VIH. Mencionemos también las ranas flecha venenosas de la familia de Dendrobatidae. Muchas especies secretan alcaloides tóxicos a través de la piel que sirven como defensa contra sus depredadores. Los investigadores han estudiado estos anfibios durante un mejor comprensión de la anestesia locales y anticonvulsivos.

Además, los murciélagos secretan draculina, una sustancia que se utiliza para diluir la sangre de sus presas. En cuanto a la espalda de las ranas monos (Phyllomedusa bicolor), éste está cubierto de kambo. Es un opioide natural cuarenta veces más potente que la morfina. Finalmente, el ingrediente activo de los hongos alucinógenos, la psilocibina, es actualmente un candidato principal para tratar la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático.


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