La humanidad debe prepararse para un posible gran desastre volcánico

Según dos científicos británicos, los riesgos de grandes erupciones volcánicas -de una magnitud de 7 o más- son muy reales. La probabilidad de que este tipo de erupción ocurra una vez en el siglo XXI sería de 1 en 6. Para los investigadores, la humanidad debería prepararse para esta eventualidad.

El ejemplo del volcán Hunga Tonga

En Europa, la gente tiene la idea de que riesgo de grandes erupciones volcánicas son bastante menos. En otros lugares, la amenaza se toma más en serio, como en el archipiélago de Tonga en el Pacífico. Recordemos que en enero de 2022, la erupción del volcán Hunga Tonga generó una erupción muy impresionante, más poderosa que cientos de bombas nucleares como la que arrasó Hiroshima (Japón) el 6 de agosto de 1945. Para dos investigadores británicos que publicaron un artículo en la revista Nature el 17 de agosto de 2022, esta erupción representaría una señal de alarma.

Recuerda, sin embargo, que el volcán Hunga Tonga destruyó el 90% de la isla del mismo nombre, afortunadamente deshabitada. Mencionemos también el hecho de que la columna de cenizas tenía una dimensión que representaba la mitad del tamaño de Francia y que la onda de choque atmosférica ha dado la vuelta al mundo varias veces. Además, la erupción generó un volumen de material de unos 10 kilómetros cúbicos. Así, se trata por el momento de la explosión volcánica más potente del siglo XXI.

erupción Tonga enero 15, 2022 2
Erupción de Hunga Tonga el 15 de enero de 2022.
Créditos: Observatorio de la Tierra de la NASA

Una amenaza tomada a la ligera

Tras la erupción del volcán Hunga Tonga, los científicos prometieron un largo período de calma. Sin embargo, nada es seguro según los autores del artículo. Advierten que la información de los núcleos de hielo sugiere que el probabilidad de una erupción de magnitud 7 o más durante este siglo es de 1 de cada 6. Sin embargo, se habla de una erupción entre 10 y 100 veces más potente que la que impactó en el archipiélago de Tonga a principios de año.

Recordemos también que tales erupciones masivas han tenido en el pasado generó cambios climáticos brutales así como el colapso de las civilizaciones. Sin embargo, investigadores británicos creen que los gobiernos invierten poco para limitar los efectos de este tipo de desastres. Por lo tanto, piden que los tomadores de decisiones políticas tomen el tema un poco más en serio. El mensaje también es muy claro: no planear nada es imprudente.

En su publicación, el dúo explica que una gran erupción volcánica representa una amenaza tan grande como la caída de un gran asteroide en la Tierra. Sin embargo, si hay planes para frustrar la amenaza de un asteroide cercano a la Tierra, nada se refiere realmente a grandes erupciones. Sólo unos pocos estudios bastante controvertidos mencionan soluciones usando geoingeniería. Un ejemplo es la posibilidad de utilizar un avión que vuela a gran altura para liberar sustancias no tóxicas, cuya finalidad es la de unirse a los aerosoles que contienen azufre, facilitando así su eliminación de la atmósfera.