La mayoría de las galaxias compañeras de la Vía Láctea son nuevas

01Los datos de la misión europea Gaia revelan que las galaxias tradicionalmente consideradas satélites de la Vía Láctea son de hecho nuevas en nuestro “barrio cósmico”. Algunos se unirán a nuestra galaxia, mientras que otros continuarán su camino.

A menudo compuestas por miles a miles de millones de estrellas, las galaxias enanas son las galaxias más pequeñas y pálidas del universo. Durante mucho tiempo, se creyó ampliamente que las docenas de pequeñas galaxias que rodeaban la Vía Láctea eran satélites de larga data. Ahora, los nuevos datos recopilados por la Agencia Espacial Europea (ESA) nos cuentan una historia diferente. Los detalles del estudio se publican en The Astrophysical Journal.

Datos valiosos de Gaia

La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó Gaia en 2013. Es un satélite con el objetivo de determinar la posición, movimiento y distancia de las estrellas en nuestra galaxia además de sus propiedades físicas. Para ello, el observatorio opera en una órbita alrededor del punto de Lagrange 2 (L2), 1,5 millones de kilómetros detrás de la Tierra en dirección opuesta al Sol. Allí se equilibran las fuerzas gravitacionales entre la Tierra y el Sol, lo que permite estabilizar la nave.

Hasta la fecha, Gaia nos ha permitido detallar las características físicas y el posicionamiento de más de 1.800 millones de estrellas en nuestra galaxia. Más recientemente, un equipo dirigido por François Hammer, del Observatorio de la Universidad de París, se basó en las capacidades del satélite para estudiar los movimientos de un cuarenta galaxias enanas evolucionando alrededor de la Vía Láctea con una precisión sin precedentes.

Vía Láctea Estrellas Galaxias
En el medio de la imagen, el centro de la Vía Láctea se llenó de estrellas. Crédito: ESA

Muchas “primeras visitas”

Para este trabajo, los astrónomos calcularon las velocidades tridimensionales de cada galaxia. Luego usaron estos datos para determinar su energía orbital y energía de rotación (momento angular).

Para su sorpresa, luego descubrieron que estas galaxias en realidad se mueven mucho más rápido que las estrellas gigantes y otros cúmulos estelares conocidos por orbitar la Vía Láctea. Si estos objetos fueran verdaderos satélites de la Vía Láctea, entonces sus energías serían mucho menores. Esto sugiere fuertemente que lo hacen han llegado a nuestro barrio que durante los últimos mil millones de años.

Este nuevo descubrimiento se hace eco del realizado en la Gran Nube de Magallanes (LMC), una galaxia enana visible en el cielo nocturno del hemisferio sur. Antes de la década de 2000, los astrónomos creían que de hecho era un satélite de la Vía Láctea. Más tarde, los científicos finalmente se dieron cuenta de que este objeto se movía demasiado rápido para estar unido gravitacionalmente a nuestra galaxia. Concretamente, los investigadores acaban de hacer la misma observación para docenas de otras galaxias enanas.

En cuanto al futuro de estas galaxias, es incierto. Algunos podrían algún día ser capturados por la Vía Láctea para convertirse en verdaderos satélites, mientras que otros continuarán su camino. Sin embargo, la determinación sigue siendo notoriamente difícil. De hecho, todo depende de la masa exacta de la Vía Láctea. Sin embargo, las estimaciones actuales varían en un factor de dos.


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