La NASA pagará a Boeing más del doble de SpaceX por sus tripulaciones

La NASA acaba de otorgar cinco misiones adicionales de transporte de tripulación a SpaceX para transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS). Esto elevará el número total de misiones tripuladas para SpaceX a catorce, mientras que Boeing, su competidor, actualmente solo está comprometido con seis misiones (como se estipula en el contrato inicial). A pesar de todo, la NASA gastará mucho más dinero con Boeing. ¿Cómo explicar tal diferencia?

A pesar de las múltiples amenazas de salida de Rusia, la NASA tiene la intención de aprovechar la Estación Espacial Internacional hasta 2030, después de lo cual una o más estaciones comerciales podrían tomar el relevo. Según los contratos actuales, SpaceX habrá realizado nada menos que catorce misiones tripuladas a la ISS a finales de la década, mientras que Boeing, el segundo proveedor de este tipo de servicios de la NASA, habrá completado seis.

Por el momento, la NASA no ha especificado las razones por las que prefirió comprar misiones adicionales a SpaceX y no a Boeing. Sin embargo, fácilmente podríamos imaginar que el desempeño de la empresa, así como sus precios de derribo, probablemente desempeñaron un papel clave en esta toma de decisiones.

SpaceX lleva ya dos años realizando misiones operativas a la estación espacial, mientras que la nave espacial Starliner de Boeing solo llevará a cabo sus primer vuelo de prueba tripulado hasta principios del próximo año. La primera misión operativa de la compañía no tendrá lugar antes segunda mitad de 2023.

También surge la cuestión de la disponibilidad de cohetes. Si SpaceX puede contar con sus propios lanzadores Halcón 9 reutilizable, Boeing debe, por su parte, pasar por otros proveedores de servicios. La compañía ya se ha apuntado a varios seis lanzamientos a bordo de cohetes Atlas V, de United Launch Alliance (ULA). Sin embargo, este modelo de cohete ya no estará disponible después.

En caso de nuevos contratos con la NASA, Boeing tendrá que recurrir a otros lanzadores, como el nuevo cohete Vulcan de United Launch Alliance o el lanzador New Glenn de Blue Origin. Sin embargo, hasta la fecha, ninguno de estos dos cohetes ha volado todavía.

SpaceX también es más competitivo

Hay varias formas de evaluar los costos reales de este programa. Una forma de hacerlo sería contar el dinero que la NASA gasta en estos contratos para cada empresa, tanto para el desarrollo de su nave espacial, como para cada misión operativa. Recuerda que cada uno de los dos vehículos, la cápsula SpaceX Crew Dragon y la cápsula Boeing Starliner, está diseñado para transportar cuatro astronautas a la ISS.

En 2014, la NASA eligió a Boeing y SpaceX como proveedores de servicios para transportar a sus astronautas al espacio y dejar de depender de Rusia. Por un lado, la agencia otorgó financiamiento de $ 4.2 mil millones para Boeing para el desarrollo de su nave espacial Starliner y seis vuelos tripulados operativos. Más tarde, la NASA pagó a Boeing $287,2 millones adicionales, dándonos casi $ 4.5 mil millones.

Por los mismos servicios, la NASA pagó $ 2.6 mil millones en SpaceX. Desde entonces, la NASA acordó comprar ocho vuelos adicionales hasta 2030, elevando el monto total de estos diversos contratos a alrededor $ 4.93 mil millones.

Con esos datos en la mano, podemos desglosar el precio que la NASA paga a cada compañía por asiento. Boeing volará veinticuatro astronautas (cuatro astronautas para cada una de las seis misiones). nos da un precio por asiento de $ 183 millones. Por su parte, SpaceX llevará cincuenta y seis astronautas durante el mismo período, lo que nos da una precio por asiento de $ 88 millones. Entonces la NASA pagará a Boeing 2,1 veces el precio por asiento que pagará SpaceX. ¿Cómo explicar tal diferencia?

El factor político

También vale la pena recordar que este es un programa de precio fijo. Esto significa que ambas empresas son responsables de los sobrecostos. La NASA ya no escribe “cheques en blanco”. Sin embargo, Boeing ya ha gastado casi 500 millones de dólares en costos adicionales. Por ahora, la empresa está perdiendo dinero.

Si tenemos en cuenta estos parámetros, entonces podríamos preguntarnos por qué la NASA no pasa solo por SpaceX. De hecho, la participación de Boeing es fundamental para la agencia, tanto para promover la competenciasino también, y sobre todo, por obtener fondos del Congreso. Charles Bolden, el administrador de la NASA en 2014, confirmó recientemente que el Congreso de los EE. UU. nunca habría financiado el programa de tripulación comercial si Boeing no hubiera hecho una oferta junto con SpaceX. Así como el trabajo de Boeing en el cohete SLS sostiene a muchas empresas estadounidenses en diferentes estados, el programa Starliner genera muchos puestos de trabajo en todo el país.