Las abejas son ahora la única especie conocida que distingue números pares e impares además de los humanos.

Las abejas han demostrado ser capaces de diferenciar números pares e impares, lo que las convierte en la única especie además de los humanos que se sabe que tiene esta habilidad.

Créditos de la imagen Sophia Nel.

La capacidad de distinguir los números impares de los pares se conoce como categorización o clasificación de paridad. Se considera que es un concepto cognitivo abstracto de alto nivel y, como tal, se cree que está fuera de las posibilidades de otras especies además de los humanos. Sin embargo, una nueva investigación demuestra que las abejas tienen esta capacidad.

Una extraña habilidad

Para el estudio, el equipo entrenó abejas individuales en comparaciones de números pares e impares utilizando tarjetas con 1 a 10 formas impresas en ellas. El entrenamiento se consideró completo cuando los insectos eligieron la respuesta correcta con un 80% de precisión. Las abejas se separaron en uno de dos grupos; uno fue entrenado para asociar los números pares con el agua azucarada y los impares con la quinina (un líquido amargo), y el otro, al revés.

Una de las primeras observaciones interesantes que hizo el equipo fue que las abejas que aprendieron a asociar números impares con agua azucarada aprendieron más rápido que el segundo grupo. Esto, informan, es lo opuesto a los humanos, que se sabe que categorizan los números pares más rápidamente.

Luego, las abejas fueron evaluadas usando números que no se mostraron durante el entrenamiento, como 11 y 12. Se las arreglaron para categorizarlos como pares o impares con alrededor del 70 % de precisión. Esta similitud entre nosotros y las abejas es aún más sorprendente, escribe el equipo, ya que el cerebro humano consta de 86 000 millones de neuronas, mientras que el cerebro de una abeja solo consta de unas 960 000 neuronas.

Los resultados sugieren que las tareas de paridad son mucho menos complejas de manejar de lo que se pensaba anteriormente, por lo que el equipo se puso a trabajar para examinar este problema más a fondo. Crearon una red neuronal artificial que consta de solo 5 neuronas y la compararon con una prueba de paridad. Este constaba de hasta 40 pulsos, que la red necesitaba clasificar como pares o impares. Se las arregló para hacerlo con 100% de precisión. Tal resultado muestra que resolver un problema de paridad es simple en principio, y no requiere necesariamente un gran cerebro o mucho poder computacional; sin embargo, eso no significa que los cerebros de las abejas usaran los mismos mecanismos que la red neuronal para resolver el problema.

El equipo dice que estudiar cómo los cerebros de otras especies manejan el tema de la paridad puede ayudarnos a comprender mejor cómo surgió el pensamiento abstracto y la capacidad de comprender las matemáticas en el cerebro humano.

Entre otras cosas, sabemos que el cerebro humano tiene un sesgo con respecto a los números pares e impares, en el sentido de que nuestros cerebros reconocen y reaccionan más rápidamente a los números pares que a los impares. Aún se desconoce si esto surge a través de la cultura o de la evolución, o tal vez incluso una combinación de los dos. Estudiar cómo los cerebros de otras especies manejan este sesgo y el pensamiento abstracto, en general, puede ayudarnos a llegar al fondo del problema.

El artículo “Categorización de la numerosidad por paridad en una red neuronal simple e insecto” ha sido publicado en el diario Fronteras en Ecología y Evolución.