Las cuevas lunares podrían ofrecer temperaturas estables durante todo el año

La superficie lunar no es exactamente el lugar más hospitalario para dejar tu equipaje. En el lugar, las temperaturas fluctúan considerablemente, convirtiéndote en carne a la parrilla durante el día y en un cubito de hielo por la noche. Bajo tierra, sin embargo, es una historia diferente. De hecho, algunos entornos podrían ofrecernos rangos de temperatura ambiente relativamente estables.

Tubos de lava y cráteres de pozo

La NASA y otras agencias aspiran a establecerse de forma permanente en la Luna. Tal presencia no solo podría brindar oportunidades para la ciencia, sino también facilitar las misiones a Marte y más allá. Sin embargo, la superficie lunar no es exactamente un lugar de vacaciones. Entre la radiación solar, los rayos cósmicos, los impactos meteóricos y las temperaturas extremas (entre 127°C durante el día y -173°C durante la noche), las condiciones en el lugar poner a prueba el cuerpo humano.

También desde hace varios años, los distintos actores del espacio han estado explorando la posibilidad de establecerse dentro de tubos de lava (o cuevas de la luna). De hecho, sus gruesos techos podrían ofrecer protección natural contra estas diversas amenazas.

Como recordatorio, un túnel de lava se forma cuando un flujo volcánico se enfría en la superficie, formando una corteza sólida, pero cuyo núcleo permanece fluido, lo que permite que la lava continúe fluyendo. Cuando el flujo deja de ser alimentado por lava fundida, se vacía y deja una cavidad similar a un túnel. Algunas pueden alcanzar varios kilómetros de longitud.

Los cráteres de pozo, por otro lado, se forman a partir de los techos derrumbados de estos espacios vacíos. Se han encontrado pozos de colapso en todos los cuerpos rocosos importantes del Sistema Solar interior. Sin embargo, solo se han observado salientes distintos en la Tierra y la Luna, donde suelen ser el resultado de la inestabilidad estructural provocada por la actividad sísmica, el tectonismo y/o los impactos de meteoritos.

Ahora hay dieciséis características confirmadas de pozos de colapso en la Luna que pueden haberse originado en redes de tubos de lava. Su diámetro varía de 15 a 150 metros.

pozos de las cuevas de la luna
El hoyo de Marius Hills bajo tres luces diferentes. La depresión tiene aproximadamente 34 metros de profundidad y 65 metros de ancho. Créditos: NASA/GSFC/Universidad Estatal de Arizona

Temperatura ambiente

Como parte de un estudio, los investigadores utilizaron recientemente datos de cámaras térmicas de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) para medir la temperatura dentro de uno de estos pozos. esto es un agujero cien metros de profundidad ubicado en el famoso mar de tranquilidad.

Al final de sus análisis, el equipo de científicos descubrió que el ambiente térmico del pozo era más hospitalario que en cualquier otro lugar de la Luna, con temperaturas que variaban al mínimo. alrededor de 17°C donde el sol no brilla directamente. Si una cueva se extendiera desde un pozo como este (que no podemos estar seguros sin ir allí) también podría mantener una temperatura similar que varía de menos de 1°C durante un día lunar completo.

Por supuesto, las futuras bases lunares ubicadas dentro de estas eventuales cuevas tendrían un control climático bastante cuidadoso de todos modos. Sin embargo, tal descubrimiento sugiere que estos sistemas podrían no necesitar trabajar tan duro como pensábamos.