Los investigadores sugieren poner su taburete en un banco. Este es el por qué.

Varios investigadores están proponiendo la creación de un nuevo tipo de banco a escala nacional: un banco de heces humanas. La idea sería depositar una muestra fecal relativamente temprano en la vida. Este podría ser almacenado y utilizado posteriormente con el objetivo de restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal si fuera necesario.

Nuestros intestinos contienen miles de millones de microorganismos que juegan un papel crucial en la digestión de los alimentos y la absorción de nutrientes. También ayudan a prevenir ciertas enfermedades. Con el tiempo, el proceso de envejecimiento provoca alteraciones dramáticas en esta microbiota intestinal. También sabemos que el progreso industrial de las últimas décadas se ha asociado con cambios en la flora a gran escala.

Además, durante varios años, los investigadores han estado explorando el potencial de trasplante fecal, especialmente para curar el cáncer de colon o el alcoholismo. Hace unos años, un trasplante de heces incluso permitió rejuvenecer el cerebro de ratones viejos.

En pacientes humanos, la técnica se usa actualmente principalmente para tratar afecciones como la infección por Clostridioides difficile (CDI) y la enfermedad inflamatoria intestinal. Sin embargo, los expertos creen que el método eventualmente podría usarse para abordar una gama más amplia de enfermedades.

Un banco de sillas de montar

La idea de trasplantar heces de un donante a un receptor tiene sus ventajas. Sin embargo, algunas transferencias pueden no ser adecuadas. La transferencia de toda la comunidad microbiana intestinal “ancestral” de un donante que evoluciona en una sociedad no industrial a un receptor “industrial” podría, por ejemplo, conducir a un cambio grave y, por lo tanto, producir consecuencias potencialmente dañinas.

En cambio, estudios emergentes sugieren que el trasplante de microbiota fecal autólogautilizando muestras de heces de los propios receptores recogido a una edad más temprana, podría ser una mejor solución (o al menos una alternativa). Esto podría conducir potencialmente a la idea de rejuvenecer la microbiota intestinal humana.

Para hacer esto, debemos recolectar muestras de heces de personas cuando son jóvenes y saludables, y luego almacenar para un posible uso futuro. Esta propuesta proviene de investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital Brigham and Women’s (BWH).

inodoro taburete
Créditos: lyperzyt/Pixabay

Tal enfoque podría conducir naturalmente a serios desafíos, incluido cómo almacenar adecuadamente las muestras de heces de manera segura en la crioconservación a largo plazo. Sin embargo, los beneficios podrían ser enormes. ” Los trasplantes autólogos de heces tienen el potencial de tratar enfermedades autoinmunes como el asma, la esclerosis múltiple, la enfermedad inflamatoria intestinal, la diabetes, la obesidad e incluso enfermedades cardíacas y el envejecimiento“, señalan los autores. ” Esperamos que este artículo provoque pruebas a largo plazo.“.

Los detalles del estudio se informan en Trends in Molecular Medicine.