El coronavirus SARS-CoV-2 ha tenido múltiples impactos en la sociedad y en el mundo profesional. Uno de los sectores más afectados es la aviación. Tras meses sin volar, los pilotos multiplican los pequeños errores desde la paulatina reanudación de los vuelos.

Una pérdida de automatización

Desde principios de 2020, la pandemia Covid-19 ha ralentizó enormemente las actividades humanas. Sin embargo, el turismo y el tráfico aéreo fueron los primeros sectores en sufrir las consecuencias, como lo demuestran las imágenes de radar de la plataforma FlightRadar24. Hoy, la vuelta a la normalidad es cada vez más precisa con la reapertura paulatina de las fronteras, en particular para el turismo.

Sin embargo, cabe recordar que debido a esta reducción de vuelos se han colocado muchos empleados dentro de las aerolíneas en paro parcial o en actividad reducida. Como explica Bloomberg en un artículo del 15 de octubre de 2021, muchos pilotos se están trasladando a una cabina después de varios meses sin práctica.

Resultado: sus automatismos y su memoria muscular son menos apresurados. Otro ejemplo son los procedimientos de emergencia, que hoy requieren unos segundos más que antes. En resumen, los pilotos cometer más errores y estas deficiencias se detallaron en un estudio publicado por la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle en febrero de 2021.

piloto de avión
Crédito: Rathke / iStock

Prepararse para el regreso de los pilotos es caro

El estudio en cuestión enumeró incidentes relacionados con la pérdida de hábito de los pilotos reportados al Sistema de Informes de Seguridad de la Aviación (ASRS). En Estados Unidos, esta plataforma oficial permite a los profesionales del sector informar problemas de forma anónima que ha encontrado un vuelo. Por lo tanto, las autoridades aéreas están muy familiarizadas con la situación. Afortunadamente, la mayoría de los errores enumerados son menores. Por tanto, sus consecuencias no son dramáticas.

Sin embargo, es realmente posible preparar a los pilotos para su regreso y así permitirles recuperar sus automatismos. En octubre de 2020, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), por ejemplo, publicó una guía para una mejor gestión del regreso de los pilotos. Sin embargo, aumentar la frecuencia de las pruebas y otras sesiones de simulador tiene un costo, tanto en tiempo como en dinero.

Algunas aerolíneas han podido hacer frente. Este es el caso de la australiana Qantas. Sin embargo, esta misma empresa fue una de las menos afectadas por la crisis del coronavirus. Es decir, empresas cuya situación financiera es más preocupante podría correr más riesgo, y esto, por falta de éxito en la preparación de los pilotos.