Más bien, el té verde actúa como una especie de vacuna, según un estudio

Un trabajo reciente en Suiza ha confirmado los beneficios del té verde. Sin embargo, el estudio revela que no es un antioxidante. De hecho, su funcionamiento sería más parecido al de una vacuna.

Catequinas estudiadas en un gusano

¿Sabías que el té verde es la segunda bebida más consumida después del agua corriente? No es una coincidencia ya que muchos beneficios para la salud están asociados con él. En 2017, por ejemplo, un estudio chino mostró que el consumo regular de té verde podría reducir a la mitad el riesgo de deterioro cognitivo. En general, se considera que esta bebida contiene cantidades significativas de Catequinas de ECG y EGCG, moléculas biológicamente activas con efectos beneficiosos para la salud.

Y sin embargo, como se explica en un estudio publicado en la revista Aging el 4 de octubre de 2021, contrariamente a lo que la ciencia creía hasta hoy, los ECG y EGCG no son antioxidantes, es decir componentes que reducen o previenen el estrés oxidativo en el organismo a través de la neutralización de derivados reactivos del oxígeno. Para verificar lo que en última instancia siempre ha sido una teoría simple, un equipo del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich (Suiza) ha estudiado los efectos de las catequinas ECG y EGCG en las especies de gusanos nematodos. Caenorhabditis elegans.

té verde
Crédito: YelenaYemchuk / iStock

“Pro-oxidantes”

En su conclusión, los investigadores evocan más bien el término “prooxidantes” para calificar las catequinas. Sin embargo, estas moléculas mejorarían las capacidades de defensa del organismo de un bastante similar a la de una vacuna. Sin embargo, esta mejora no estaría a nivel del propio sistema inmunológico. De hecho, activa genes responsables de la producción de ciertas enzimas. Podemos citar, por ejemplo, superóxido dismutasa o también catalasa. Según los científicos, estas enzimas son “antioxidantes endógenos” capaces de inactivar los derivados reactivos del oxígeno.

Los investigadores dicen que sus hallazgos se aplican naturalmente a los humanos. De hecho, el mismos procesos bioquímicos de neutralización del sistema oxidativo han continuado durante nuestra evolución. Sin embargo, los científicos desaconsejan encarecidamente los extractos o concentrados de té verde. Según ellos, estos productos pueden ser tóxicos, porque en caso de sobredosis, las catequinas pueden causar la muerte celular. Además, determinados órganos como el hígado también pueden sufrir las consecuencias. Finalmente, debe saber que los tés verdes cultivados en Japón contienen la mayor cantidad de catequinas, mientras que el té negro contiene la menor cantidad.


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