misteriosos virus “gigantes” encontrados en un lago raro

Investigadores de Quebec han descubierto los llamados virus “gigantes” bajo el hielo, en un lago raro. Estos virus, que infectan algas microscópicas, podrían enseñarnos más sobre los ecosistemas acuáticos extremos de la región azotada por el cambio climático.

Un descubrimiento sorprendente en un lago “epi-plataforma”

La noción de un virus gigante obviamente no es nueva, aunque es muy reciente, ya que data de principios de la década de 2000. Estos virus tienen un tamaño superior a 0,2 micras así como un genoma que contiene más de 300.000 pares de bases. En 2018, por ejemplo, los investigadores inspeccionaron el bosque cercano a la Universidad de Harvard (Estados Unidos) en más de 1.200 hectáreas y desenterraron nada menos que 16 virus gigantes desconocidos. Sin embargo, cada descubrimiento de este tipo puede ser potencialmente de interés para los virólogos.

En un estudio publicado en la revista Microbiología Aplicada y Ambiental el 25 de agosto de 2022, biólogos de la Universidad Laval (Quebec) analizaron muestras de agua y descubrieron, mediante secuenciación de ADN, una amplia variedad de microorganismos, entre ellos virus gigantes de la familia Megaviricetes. Estos se caracterizan en particular por su tamaño que puede superar el de ciertas bacterias.

El descubrimiento se realizó en el Océano Ártico, a 800 km del Polo Norte, en el lago Milne Fiord. Este último es un lago denominado “epi-plataforma”, es decir o de el agua dulce descansa sobre el agua salada del mar (mas denso). El caso es que el agua está cubierta por una capa de hielo que impide la formación de olas a nivel del lago o la mezcla de los dos tipos de agua por efecto del viento. Según los científicos, este es un fenómeno muy raro.

virus del lago de hielo
Créditos: Universidad Laval / Microbiología Ambiental y Aplicada

Un ecosistema amenazado por el cambio climático

Los biólogos de Quebec indican que los virus gigantes algas microscópicas infectadas habiendo elegido residencia entre los dos tipos de agua, en el límite del agua salada. Sin embargo, los científicos aún tienen que descubrir cómo es esto posible. Por lo tanto, será necesario realizar nuevas investigaciones para obtener más información sobre este misterioso cuerpo de agua. Además, los investigadores afirman que han iniciado un verdadera carrera contra el tiempo porque, según ellos, el cambio climático representa una amenaza. De hecho, es probable que el hielo se derrita mientras que este último, actuando como un dique, permite la separación y la estabilidad de ambos tipos de agua y por tanto de todo este extraño ecosistema.

Los lagos de epiplataforma alguna vez fueron más comunes en el Ártico, pero ahora son muy raros, según la investigadora principal del estudio, Mary Thaler. Además, el estudio de los virus sería fundamental en la comprensión de los ecosistemas acuáticos polaresde la región. Hay que decir que en estas zonas quedan microorganismos cuyas características genéticas son desconocidas, o incluso totalmente desconocidas.