No importa la edad que tengas, tu hígado solo tiene unos tres años.

Según una nueva investigación, a medida que el cuerpo humano envejece con el tiempo, el hígado logra mantenerse joven gracias a la regeneración de sus tejidos. De media, el órgano tendría menos de tres años, independientemente de la edad de la persona a la que esté adherido. Los detalles del estudio se publican en la revista Cell Systems.

Regeneración del hígado

Una de las principales funciones del hígado es eliminar las sustancias tóxicas del organismo. Este proceso causa estragos en el órgano, pero el órgano es capaz de generar nuevo tejido funcional en respuesta a estas lesiones. Este proceso se basa esencialmente en la capacidad proliferativa de las células hepáticas.

Así sabemos que la reposición fisiológica de las células hepáticas es fundamental para mantener la alta actividad metabólica del hígado. Sin embargo, estas características siempre han sido difíciles de estudiar en humanos. Por ejemplo, antes se desconocía si los hepatocitos parenquimatosos se intercambian constantemente a lo largo de la vida o si son células fisiológicamente longevas. Este es particularmente el caso de los cardiomiocitos y las neuronas, que mantienen la integridad estructural y funcional durante varias décadas.

Para tratar de averiguarlo, los investigadores utilizaron modelos matemáticos y una técnica llamada datación retrospectiva de nacimiento por radiocarbono. Este método implica la datación de células humanas en función de los niveles de un isótopo de carbono que alcanzó su punto máximo en la atmósfera después de las pruebas nucleares a mediados del siglo XX.

Para este trabajo, el equipo dirigido por el biólogo molecular Olaf Bergmann, de la Universidad Tecnológica de Dresden (Alemania), se basó en muestras de tejido post-mortem y biopsias extraídas de más de cincuenta personas. todos eran de 20 a 84 años.

hígado
Ubicación del hígado. Fuente: Wikipedia

Tres años en promedio

A medida que nuestro cuerpo envejece, es menos capaz de renovar las células y realizar reparaciones. Lo que muestra este nuevo estudio es que este desgaste no se aplica a los hepatocitos (células del hígado). Nuestro organismo mantiene el control sobre la masa hepática a lo largo de nuestra vida mediante la reposición continua de estas células. Este proceso permite que este órgano siga siendo un órgano joven: tendría un poco menos de tres años en promedio.

Sin embargo, no todas las células del hígado son iguales. Algunos viven más que otros. Esta diferencia en la velocidad de renovación parece estar relacionada con la nivel de ploidía. Este es el número de copias de conjuntos completos de cromosomas en el genoma. Las células “diploides” tienen dos, mientras que las llamadas células “poliploides” tienen al menos tres.

Aquí, los autores notaron que las células de hepatocitos diploides exhibían tasas de natalidad anuales de más de siete veces mayor a las células poliploides. Es decir, los primeros se renuevan mucho más rápido que los segundos. Estas observaciones apoyan la idea de que la renovación fisiológica de las células hepáticas en humanos depende principalmente de hepatocitos diploidesmientras que las células poliploides se ven comprometidas en su capacidad de dividirse.

Esta es una nueva visión importante de los mecanismos biológicos que subyacen a la función hepática. Estos trabajos son naturalmente importantes. Cuanto más sepamos sobre este órgano esencial, mejor podremos entender cómo mantenerlo sano o curarlo de enfermedades.