Nuevo informe advierte sobre la agitación ártica en curso

Nueva información comunicada por elPrograma de evaluación y seguimiento del Ártico (UN MAPA) indican que el aumento de las temperaturas en el Ártico es incluso más rápido de lo que se pensaba. El informe está disponible para acceso gratuito en el sitio web del programa científico.

“El Ártico es un verdadero punto caliente para el calentamiento global”, señala al respecto Jason Box, glaciólogo de GEUS. De hecho, entre 1971 y 2019, la región del polo norte experimentó un aumento de 3,1 ° C. Además, durante los últimos 50 años, el calentamiento global ha sido más de tres veces mayor al del promedio mundial apuntado a 1 ° C. Si bien la reducción de las superficies reflectantes como el hielo marino y la nieve son parte de la razón por la que el Ártico está cambiando tan rápidamente, las preguntas siguen sin resolverse.

Un sube y baja a principios de la década de 2000

Los científicos informan en particular que un verdadero punto de inflexión tuvo lugar en 2004, el año a partir del cual las temperaturas comenzaron a subir a una tasa un 30% superior a la de décadas anteriores. ¿Significa esto que habíamos pasado un punto sin retorno más allá del cual el sistema ártico estaría condenado a cambiar a otro estado de equilibrio, muy diferente al que conocíamos? Quizás, pero hay que reconocer que la cuestión aún no es unánime en la comunidad científica.

Ártico
Evolución de las temperaturas superficiales entre 1971 y 2019, como promedio anual. Créditos: AMAP, 2021.

En cuanto al desarrollo futuro, el informe da un rango de calentamiento de 3.3 ° C a 10 ° C adicional para finales de siglo. Aquí, la incertidumbre depende en gran medida del escenario de emisiones de gases de efecto invernadero considerado. Como era de esperar, cuanto más este último apunta a la sobriedad energética, más limitado es el incremento de temperatura. Y no son tanto las cifras en sí mismas lo que importa, sino lo que implican en términos de impactos concretos sobre el terreno. Desde esta perspectiva, el único calentamiento ya observado es suficiente para darse cuenta de la virulencia de los cambios ambientales actualmente en curso.

El Ártico no está desconectado del resto del mundo

Además del rápido retroceso del hielo, observemos los incendios forestales que aprovechan los veranos cada vez más calurosos para expresarse con creciente intensidad. “Los impactos de los incendios forestales no se limitan a preocupaciones de seguridad pública, como la protección de la vida y la propiedad”, recuerda Michael Young, investigador y asesor de CWF. “El humo que producen también contiene dióxido de carbono y negro de carbón, los cuales contribuyen al cambio climático”..

En resumen, lo que está sucediendo en el Ártico no permanece confinado al Ártico. Lo mismo ocurre con el aumento del nivel del mar resultante del derretimiento de los glaciares polares y el casquete de Groenlandia. O las posibles influencias de este derretimiento en las circulaciones oceánicas y atmosféricas globales. Una realidad que el informe evoca y resume en los siguientes términos: “Nadie en la Tierra está a salvo del calentamiento del Ártico”.


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