Perseverance se dirige al delta del cráter Jezero para encontrar vida

Perseverance actualmente está tratando de cubrir más terreno en un solo mes que cualquier rover anterior. Al final de este viaje de cinco kilómetros sembrado de obstáculos, el vehículo llegará a un antiguo delta de un río que puede albergar rastros de vidas pasadas.

En el verano de 2020, la NASA aprovechó una ventana de lanzamiento para enviar su rover Perseverance al planeta rojo. Aterrizado en febrero de 2021, su objetivo principal será buscar rastros de vida pasada en el planeta y sellar muestras de rocas. Con este espíritu, la agencia estadounidense centra sus investigaciones en el cráter Jezero, una formación de 45 km de diámetro que supuestamente albergó un delta de ríos hace entre 3.500 y 3.900 millones de años.

Esta elección no es baladí. De hecho, sabemos por nuestra experiencia terrenal que los deltas son muy eficaz en la preservación de firmas biológicas gracias a los depósitos de sílice hidratada presentes en ciertas partes del cráter. Si la vida en el planeta rojo ya ha evolucionado, sus vestigios pueden haber sido arrastrados por el río para ser depositados en este antiguo delta del cráter Jezero que alguna vez albergó un enorme lago.

Un análisis reciente realizado por investigadores de la Universidad de Stanford (EE.UU.) también había determinado que estos las firmas biológicas habrían tenido tiempo de impregnar los sedimentos. Este delta parece ser uno de los mejores lugares de Marte para buscar signos de vida microscópica pasada. Pero todavía tienes que llegar allí.

Perseverancia
Foto tomada el 19 de marzo de 2022 (Sol 383) a las 09:52:34 hora solar media local. Créditos: NASA/JPL-Caltech/ASU

Un viaje lleno de trampas

Desde su llegada al planeta rojo, Perseverance ha evolucionado a varios kilómetros de distancia. El 14 de marzo, los líderes de la misión decidieron que era hora de volver al camino para llegar a esta formación tan prometedora.

Para esto largo viaje de unos cinco kilómetros que debe tomar alrededor de un mes, el vehículo depende en gran medida de su sistema autónomo AutoNav, que ya ha establecido impresionantes récords de distancia. Este sistema, el más eficiente jamás diseñado y desarrollado para un rover de Marte, permite a Perseverance gestionar rutas mucho más rápido que si los humanos programaran cada uno de sus movimientos.

AutoNav es particularmente útil para viajes en terreno llano, con peligros potenciales simples. Sin embargo, esta nueva ruta no será tan sencilla. A lo largo del camino de hecho se mantendrá varios cráteres, bancos de arena y otros campos de rocas afiladas que el rover tendrá que dar la vuelta. El equipo de la misión seguirá estando presente para planificar la ruta básica utilizando imágenes tomadas desde el espacio y “marcando” los obstáculos más peligrosos.

En el lugar, el equipo científico tomará imágenes de las rocas para seleccionar las más interesantes. Luego, el rover los perforará para tomar núcleos. Luego, estas muestras se reservarán para un regreso planificado a la Tierra a principios de la década de 2030 como parte de la misión Mars Sample Return.


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