En Estados Unidos, un experto en ciencias atmosféricas ha afirmado que las turbulencias más severas aumentarán seriamente en las próximas décadas, al igual que su duración media. Sin embargo, no será más peligroso volar.

La turbulencia “en cielos despejados” estaría en entredicho

La turbulencia clásica es muy común. Tocan aviones cruzar una zona de cizalladura del viento o incluso un área sujeta a corrientes ascendentes y descendentes. La regularidad del movimiento de los dispositivos se ve entonces afectada, lo que genera sacudidas bastante desagradables para los pasajeros. Como explica CNN en un artículo del 1 de septiembre de 2022, no menos de 65.000 aviones experimentan turbulencia moderada cada año y otros 5.500 experimentan turbulencia más severa. Para Paul Williams, profesor de ciencias atmosféricas en la Universidad de Reading (Reino Unido), estas cifras deberían aumentar en el futuro. Lleva casi diez años estudiando el fenómeno y explica que el número de turbulencias más severas va duplicar o incluso triplicar en las próximas décadas.

Según científicos expertos en el tema, la llamada turbulencia de “cielo despejado” son responsables. Ocurren de repente, sin pistas como nubes y tormentas. Por lo tanto, a diferencia de la turbulencia atmosférica ordinaria, es difícil de predecir. Según la Junta de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (NTSB), 28% de los accidentes de avión entre 2009 y 2018 se caracterizan por la ocurrencia de turbulencias de “cielo despejado”.

cabina de avión
Créditos: vovashevchuk / iStock

Cuestiones tomadas en serio

A pesar de esta observación, Paul Williams nos asegura que no será no es más peligroso volar. Según él, los estándares con los que están construidos los dispositivos les permiten soportar turbulencias extremadamente peligrosas. En otras palabras, los aviones no van a caer del cielo debido a la turbulencia del “cielo despejado”. Sin embargo, el científico menciona otro fenómeno: el aumento de la duración media de las turbulencias. Actualmente, en un vuelo transatlántico, los pasajeros experimentan aproximadamente diez minutos de turbulencia. Sin embargo, en unas pocas décadas, esta vez debería ser veinte minutos a media hora. Por lo tanto, la señal que se activa para indicar a los pasajeros que se abrochen los cinturones de seguridad debería ser más frecuente.

La presidenta de la Asociación de Asistentes de Vuelo, la asistente de vuelo Sara Nelson, dice que la industria de las aerolíneas se toma muy en serio estos problemas. Según ella, garantizar la seguridad de los pasajeros y del personal de a bordo pasará por un cambio de regla. Por ejemplo, ya no será posible que un padre viaje con un niño menor de dos años en su regazo. Entre otras medidas, la NTSB cree que la recopilación y el intercambio de informes que detallan la turbulencia habrá que mejorar. Finalmente, es deseable acelerar la transición a un combustible ecológico.