¿Por qué estas víctimas de los sacrificios mayas tenían fibras azules en los dientes?

Un equipo de investigadores anuncia que han encontrado evidencia de posible amordazamiento de víctimas de sacrificios mayas antes de su muerte. En un artículo publicado en elRevista Internacional de Osteoarqueologíael equipo describe su análisis del cálculo dental de los dientes encontrados en una cueva en Belice.

En 2006, un ladrón que intentaba escapar de una turba de lugareños que vivían cerca de Belmopán, Belice, cayó accidentalmente en un agujero dentro de una cueva desconocida. Después de rescatar al saqueador herido, los lugareños descubrieron una gran cantidad de huesos humanos.

Dos años más tarde, la Universidad Estatal de California inició una investigación de tres años, dividiendo la cueva en ocho zonas. Alrededor de 10.000 huesos fueron aislados en las zonas V y VIII, todos datados del período clásico (250 a 925 dC) mediante datación por radiocarbono y análisis de la cerámica circundante. Casi la mitad (43%) de estos huesos eran de juveniles.

Con base en el contexto, la demografía y la evidencia de trauma perimortem, se ha interpretado que los restos representan víctimas sacrificiales.

fibras en los dientes

En un nuevo esfuerzo, el equipo quería aprender más sobre las dietas de estas personas analizando el sarro depositado alrededor de sus dientes. De hecho, trabajos anteriores han demostrado que el sarro puede retener pequeñas cantidades del material consumido.

Durante su análisis, los investigadores identificaron pequeños trozos de fibra. Algunos eran blancos y otros azules. Fibras similares se han encontrado en bebidas de agave consumidas por los mayas. Pero en el caso de las víctimas del sacrificio, el equipo sugiere que es más probable que estas fibras hayan entrado en el cálculo dental al masticar mordazas.

cueva maya fibras azules
Una fibra azul, probablemente algodón, encontrada en uno de los dientes de la víctima. Créditos: Linda Scott Cummings/PaleoResearch Institute

Los investigadores también señalan que el color azul era considerado especial por los antiguos mayas, a menudo utilizado para decorar objetos rituales. Según ellos, la tela de algodón aquí habría sido teñida de azul para ceremonias rituales y utilizado como bromas para silenciar a las víctimas.

La incrustación de las fibras en el sarro de los dientes también sugiere que estas mordazas fueron mantenido en su lugar durante un tiempo considerable. Además, sabemos que las víctimas de los sacrificios mayas a menudo eran mantenidas cautivas durante largos períodos de tiempo o transportadas a largas distancias.

El equipo admite, sin embargo, que este estudio tiene dos limitaciones. Por un lado, la velocidad a la que se forma y se endurece la placa varía según el tipo de alimento ingerido y la fisiología de la persona. Por lo tanto, los investigadores no pueden saber con certeza cuándo quedaron atrapadas estas fibras en los dientes. Además, muy pocos de los dientes de las víctimas en esta cueva tenían cálculo dental, lo que limitó el análisis.