Pronto se probará un nuevo sistema de aterrizaje en Marte

Un nuevo sistema de aterrizaje se someterá a una prueba orbital este martes 1 de noviembre. La prueba de vuelo en órbita terrestre de un desacelerador inflable (o simplemente LOFTID) podría algún día ayudar a aterrizar hardware pesado en Marte.

Un cohete Atlas V de United Launch Alliance (ULA) despegará de California el 9 de noviembre con dos cargas útiles. El primero es un satélite meteorológico (el Joint Polar Surveyor System-2) desarrollado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Su objetivo será perfeccionar los pronósticos meteorológicos y monitorear los impactos del cambio climático, entre otras tareas.

La segunda carga es un demostrador tecnológico cuyas aplicaciones podrían extenderse más allá de nuestro planeta. La Prueba de Vuelo en Órbita Terrestre de un Desacelerador Inflable (LOFTID) es un tipo de escudo térmico que se está considerando para misiones al Planeta Rojo. De hecho, la débil atmósfera marciana hace que los aterrizajes sean muy difíciles, ya que no hay suficiente resistencia. Los rovers ya enviados al sitio se han beneficiado de paracaídas y bolsas de aire para amortiguar la caída. Sin embargo, se requerirán nuevas tecnologías de entrada, descenso y aterrizaje para entregar cargas útiles más pesadascomo módulos de hábitat.

los Aeroshells elásticos, como se les llama, son una solución potencial. Estas estructuras en forma de platillo, diseñadas para comprimirse lo suficiente como para lanzar cohetes, podrían desplegarse al llegar, proporcionando potencialmente suficiente resistencia atmosférica para ayudar a aterrizar cargas útiles masivas (todavía con la ayuda de paracaídas).

perseverancia de la nasa
Ilustración de la llegada de Perseverance a Marte. Créditos: NASA

Una prueba clave este martes

La idea no es nueva. En realidad, el concepto original se remonta a las décadas de 1950 y 1960. Sin embargo, en ese momento, los materiales y las estructuras no estaban lo suficientemente avanzados como para permitirlo. Ahora es posible. LOFTID se presentará así como la primera prueba en órbita terrestre baja de esta tecnología. Embalado en una bolsa de 2,3 m por 1,3 mserá desplegado por la segunda etapa del cohete aproximadamente setenta y cinco minutos después del despegue A partir de ese momento, el sistema se moverá hacia una trayectoria de reingreso antes de desplegarse. Entonces tendrá unos seis metros de ancho.

LOFTID atravesará entonces nuestra atmósfera, experimentando temperaturas máximas de aproximadamente 1.400°C antes de soltar los paracaídas y estrellarse suavemente en el Pacífico cerca de las islas de Hawái.

Los datos recopilados durante el descenso permitirán a los equipos de ingeniería perfeccionar la tecnología para uso futuro. En última instancia, los investigadores apuntan a Marte, pero no solo. Tal sistema también podría ser útil, por ejemplo, en Venus o Titán.

United Launch Alliance, el propietario del cohete, también está interesado en la tecnología. De hecho, a la compañía le gustaría confiar en este sistema para traer de vuelta a la Tierra los motores BE-4 que alimentan la primera etapa de su lanzador. Si este dispositivo funciona, podría reutilizarlos.