¿Pueden las bacterias intestinales contrarrestar el envejecimiento?

Durante décadas, la ciencia ha establecido vínculos entre la microbiota intestinal y el envejecimiento. Un estudio reciente revela trasplantes de microbioma en ratones. La meta ? Reduce los efectos del envejecimiento en el cerebro.

La microbiota en relación con el deterioro cognitivo

Ilya Ilyich Metchnikov (1845-1916) fue un zoólogo, bacteriólogo e inmunólogo bajo el Imperio Ruso. En 1895, el interesado había sugerido que ciertas poblaciones de Europa del Este vivió más tiempo por una razón particular. Estos se alimentan de una gran cantidad de alimentos fermentados, que contienen en particular bacterias de ácido láctico. Así que esta es una teoría que vincula a los microbios intestinales con el envejecimiento saludable.

En gran parte ignorada durante décadas, esta idea ha resurgido gradualmente. Hoy, la ciencia reconoce la importancia de la microbiota intestinal en el regulación de la salud y la enfermedad. Los estudios han demostrado que la diversidad de bacterias puede afectar la salud a medida que envejecemos. Otros creen que la edad implica cambios en la microbiota y el sistema inmunitario. En otras palabras, la microbiota podría ser asociado con el deterioro cognitivo.

Algunos trabajos incluso asumen que un dieta especifica a los miles de millones de microbios en nuestros intestinos podría mitigar los efectos del envejecimiento cerebral. Un estudio dirigido por el neurólogo John Cryan del University College Cork y publicado en la revista Naturaleza Envejecimiento El 9 de agosto de 2021 va un paso más allá.

Funciones de la microbiota intestinal.
Créditos: Salsero35/Wikipedia

¿Trasplantes de microbiota humana?

El equipo de John Cryan dice que tiene trasplantado el microbioma de ratones jóvenes en especímenes más antiguos. Al examinarlos, los investigadores descubrieron que era posible revertir muchos de los efectos de la vejez en el aprendizaje, así como en la memoria. Los resultados muestran que las sustancias químicas presentes en el hipocampo estaban más cerca que las de los ratones jóvenes después del trasplante. En conclusión, el microbioma sería esencial para la salud del cerebroespecialmente cuando el sujeto ha alcanzado cierta edad.

Por lo tanto, este último estudio parece validar los principios de Ilya Ilitch Metchnikov. Éste pensó en efecto que para permanecer joven pasó por el protección de las bacterias intestinales. Sin embargo, habiéndose realizado las pruebas en ratones, ¿la teoría en cuestión puede realmente interesar a los humanos? Obviamente, es necesario realizar más estudios, especialmente en lo que respecta a la capacidad de las bacterias intestinales para combatir algunas características del envejecimiento cerebral.

Finalmente, este tipo de trabajo no da esperanzas de trasplantes fecales en humanos para rejuvenecer el cerebro. Por otro lado, la investigación podría conducir a la desarrollo de tratamientos alimentarios (o bacterias) sobre la microbiota. ¿La meta? Promover una optimización de la salud e inmunidad intestinal para mantener un cerebro sano.