¿Qué cambios puede esperar en su vida diaria?

La incertidumbre sobre las entregas de gas ruso y el cierre de parte de la flota nuclear francesa plantean la amenaza de cortes de energía en Francia, así como en otras partes de Europa. Es por eso que el gobierno lanzó un importante plan de sobriedad energética en julio y corre el riesgo de traer cambios en la vida cotidiana de millones de franceses. Veamos qué caminos se están estudiando para reducir el consumo energético nacional.

El plan de sobriedad energética

Reafirmado por Emmanuel Macron el 14 de julio, el plan de sobriedad energética apunta una reducción del consumo del 10% respecto a 2019. Seis grupos de trabajo están trabajando en las medidas a implementar para lograr este objetivo. Cada uno de ellos se ocupa de un sector: ayuntamientos, administraciones públicas, establecimientos abiertos al público, supermercados, empresas y viviendas. Sus resultados deberían conocerse en las próximas semanas. y no dejará de impactar la vida de los franceses.

Pistas preferidas

Los supermercados ya han ofrecido sus soluciones: reducción de la iluminación, descenso de la temperatura y cierre de sesión. Esta última medida está vigente desde 2018, pero sigue siendo poco aplicada. Para las empresas en general, pronto será imposible dejar la puerta principal abierta continuamente si la tienda tiene el aire acondicionado encendido.

En el lado privado, es necesario planificar un aumento en el precio de la electricidad o el gas. Es por eso que no debemos esperar y anticiparnos a estos aumentos. Compara los precios de la energía para competir. Persisten diferencias reales entre proveedores y estos están compitiendo por ser los más atractivos. Es probable que el gobierno fomente el ahorro de energía para reducir las facturas de los hogares, por lo que también podríamos seguir la corriente.

cambios en el plan de sobriedad energética
Créditos: cottonbro / Pexels

Los políticos ya están pidiendo reducir el uso de calefacción y aire acondicionado. Limitar la temperatura a 19 grados en invierno y no bajar de 26 en verano ahorraría un 7% en el consumo energético francés. Para reducir aún más la huella de los hogares, habría que impulsar las renovaciones térmicas.

La eliminación de los “filtros” sigue siendo un objetivo nacional. Las casas mal aisladas todavía consumen mucha energía. Por eso, el famoso “MaPrimeRénov’”, una ayuda para la renovación térmica, será objeto de especial atención. El Ministerio de Economía está considerando indexarlo a la inflación, o incluso al costo real de la obra, para hacerlo aún más atractivo.

Cambios que se esperan en la carretera y en el trabajo

Otras medidas deberían afectar a la población francesa. Con el fin de reducir el uso de petróleo, el gobierno está considerando ampliar el teletrabajo a tres días, fomentar el coche compartido o bajar el precio del transporte público. En pueblo, se estudia la prohibición del coche los domingos. Además, cada vez más municipios apagan el alumbrado público después de un tiempo determinado. Nada les obliga a hacerlo por el momento, pero podría llegar a ser obligatorio.

Sin embargo, la medida que probablemente levantará la mayoría de los dientes sigue siendo Reducir la velocidad máxima en autopista a 110 km/h. Como muchas de las ideas mencionadas anteriormente, esta idea también proviene de la Convención de Ciudadanos por el Clima. Sin embargo, el gobierno optó por no aceptar esta recomendación. Sea como fuere, los distintos ministerios todavía tienen dos meses para arbitrar entre estas medidas. Queda por ver si la población está preparada para aceptar los cambios que trae consigo el plan de sobriedad energética.